Economía

Vender acciones, la actividad más difícil emocionalmente para los inversionistas

Una encuesta realizada por CFA Institute reveló que a los inversionistas les es difícil emocionalmente vender acciones que comprarlas, lo que obedece al sesgo hacia la propiedad, conocido también como el efecto de la dotación.
Leticia Hernández
31 octubre 2016 13:42 Última actualización 31 octubre 2016 13:55
Bolsas europeas

Bolsas europeas. (Reuters)

Cuando de inversiones se trata, la transacción de vender acciones o bienes inmuebles es una actividad que emocionalmente es más difícil para las personas que comprar, según arrojó una encuesta realizada por CFA Institute, en donde el 43 por ciento de los que respondieron dijeron que vender es lo que más les cuesta trabajo hacer, y sólo 3 por ciento dijo que la compra.

Este resultado refleja el sesgo hacia la propiedad, también conocido como el efecto de la dotación. “Tenemos la tendencia a sobrevalorar todo lo que es nuestro, de nuestros pensamientos de nuestros activos de inversión, incluso si algunas de las cosas que llegamos a poseer son detestables”, señala el informe.

Explica que debido a que el éxito de una inversión en el mercado de valores radica en el momento en el que se hace la venta, hay un 50 por ciento de probabilidades de arrepentimiento por la duda de saber si se hizo en el tiempo adecuado. “El primer sentimiento inmediato es el arrepentimiento cuando el precio de venta quedó debajo del precio en que se compró. Posteriormente puede venir el dolor, que es cuando el valor del activo se eleva muy por encima de lo que vendimos”.


Por muy difícil e imposible que parezca, la recomendación para evitar este tipo de emociones negativas es medir perfectamente el tiempo o el momento en el que se encuentra el mercado, el timing y siempre vender cerca o lo más cerca del valor máximo, señala CFA Institute.

La finanzas conductuales han estudiado los comportamientos que contribuyen a un bajo desempeño de los inversionistas y entre ellos destaca el sentimiento de evitar el pesar.

Dos estudiosos de la materia, Brad Barber y Terrance Odéon, de la Escuela Davis de Administración financiera de la Universidad de California, encontraron que evitar el pesar es una actitud que domina la decisión de vender durante la mayor parte del año y generalmente es hacia el cuarto trimestre cuando los inversionistas venden sus títulos perdedores para evitar pérdidas fiscales.