Economía

Ven riesgo energético en venta de refinación y petroquímica

Petróleos Mexicanos podría desprenderse de sus subsidiarias técnicamente quebradas si sus resultados no logran revertir sus pérdidas a través de asociaciones durante los próximos años.
Sergio Meana
25 mayo 2015 23:24 Última actualización 26 mayo 2015 5:0
Refinería Pemex

La promesa para Salamanca era aplicar una inversión de 3 mil millones de dólares para la reconfiguración de la Refinería.

Mientras que el patrimonio de Pemex Exploración y Producción (PEP) vale 192 mil 729 millones de pesos, las subsidiarias Pemex Refinación y Pemex Petroquímica están técnicamente quebradas, dado que este mismo indicador es negativo por menos de 323 mil 760 millones pesos para una y de menos 43 mil 057 millones de pesos para la segunda, de acuerdo datos del último reporte trimestral de la empresa productiva del Estado.

Dado que su patrimonio o capital contable es negativo, Pemex ha aceptado la posibilidad de vender activos de ambas subsidiarias, de no darse un escenario en el que se reviertan estas pérdidas a través de asociaciones en las que estarán trabajando en los próximos años, confirmó el área de comunicación de la petrolera a El Financiero.

Para especialistas como el consejero de Pemex Petroquímica, Fluvio Ruíz Alarcón y el analista energético, Luis Miguel Labardini, socio del despacho Marcos y Asociados, en esta materia no solo hay que pensar en el negocio que dejan estas áreas, sino en la seguridad energética del país, pues depender del extranjero al 100 por ciento para las necesidades de petrolíferos y petroquímicos sería sumamente riesgoso.

Para Fluvio Ruíz Alarcón, consejero de Pemex Petroquímica, la decisión es muy clara: vender activos de refinación que dejó pérdidas por 33 mil 059 millones de pesos en el primer trimestre de 2015 implicaría una mucho mayor dependencia de las importaciones y a pesar de los precios bajos hoy en día, esto no sería conveniente.

“Por cualquier lado siempre es mejor dejar de importar, no puedes a partir de una coyuntura en un mercado, que además es súper volátil, pensar que es mejor importar”, dijo Ruíz.

Cabe señalar que aún sin vender activos, en el primer trimestre de este año las importaciones de gasolinas automotrices aumentaron 8.2 por ciento contra el mismo periodo del año pasado, de 376 mil barriles diarios a 407 mil barriles diarios, mientras que las de diésel subieron 11.7 por ciento de 120 mil barriles diarios a 134 mil barriles diarios.

En el caso de los petroquímicos hubo una disminución de 5.7 por ciento, sin embargo el tema de fertilizantes sigue siendo un problema para la industria nacional, señaló el consejero.

“Un ejemplo es la industria de fertilizantes, de que a alguien se le ocurrió esa brillante de que sale más barato importar y en qué lío nos metimos por estar dependiendo de la inestabilidad ucraniana”, recordó Ruíz Alarcón.

Luis Miguel Labardini, socio de Marcos y Asociados, afirmó que debe haber una muy clara distinción entre las obligaciones de Pemex y las del Estado, pues si para la petrolera nacional no es un negocio rentable debe prescindir de dichos activos, mientras que el Gobierno sí debe incentivar la producción de gasolinas en territorio nacional.

“El monopolio como tal no funcionó, como negocio, es decir Pemex no ha podido hacer de la refinación una operación rentable, sin embargo, como país se presenta un mercado muy grande.

En el caso de Pemex como empresa debe mejorar su gestión y “si esa forma de mejorar es vender activos, entonces que lo hagan, pero como país se deben dar las políticas para que se siga produciendo gasolina en México”, opinó Labardini.