Economía

Uso de tecnología del agua, reto para conseguir soberanía alimentaria

01 febrero 2014 9:25 Última actualización 16 noviembre 2013 10:18

 [Líder campesino denunció que hay mucho desperdicio del agua, porque en la mayoría de los distritos el riego es por gravedad. / Bloomberg]  


Notimex
El uso de tecnología para controlar los elementos básicos de la producción en la agricultura es fundamental para conseguir la soberanía alimentaria y dejar de importar casi 50 por ciento de los alimentos que se consumen en el país, pues en las zonas de riego se produce 80 por ciento de los alimentos.
Así lo aseguró en entrevista Raúl Pérez Bedolla, secretario de Organización de la Alianza Campesina del Noroeste (Alcano), luego de señalar que en las áreas con riego a cielo abierto se tiene el grave problema de ineficiencia del uso del agua, a pesar de que ahí se ubica un sector muy importante, que son los productores de granos básicos.
"Es en este sector donde descansa la soberanía alimentaria, pero a los pequeños y medianos productores les llegan muy pocos apoyos para la tecnificación del uso del agua, porque son inversiones fuertes en las que el productor tiene que invertir entre 50 y 60 por ciento y no tienen dinero para ello", aseguró el dirigente campesino.
Indicó que en el tema de la productividad se tienen que contemplar los elementos fundamentales, como son el manejo de suelo y del agua, y obviamente las temperaturas, porque estar pensando hacia adelante en la agricultura, es aprender a hacer buen manejo del agua con la tecnología de punta que se requiere.
Aseveró que lo anterior implica desde el manejo de las propias presas, el arrastre de distribución y el uso en la parcela, porque en los distritos de riego de México, que están en los estados de Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, todavía se tiene una ineficiencia del uso del agua aproximadamente de 40 por ciento.
En esas zonas, agregó, se tiene un problema por la mala red de distribución del agua con canales que no están revestidos, no hay un buen diseño en algunos distrito y ahí se tienen problemas de filtraciones y evaporación.
"Pero después viene el problema mayor, cuando se brinca de la red que administra el distrito de riego y entra a la parcela, con el usuario", comentó Pérez Bedolla.
Expuso que en ese momento incluso hay un desperdicio mayor del agua, porque en la mayoría de los distritos el riego es por gravedad, ante lo cual se tiene que invertir en mucha infraestructura hidroagrícola y proporcionar una fuerte capacitación en el uso a nivel parcela.
Advirtió que en México aproximadamente 15 por ciento de la tierra cultivable cuanta con sistema de riego, pero en esa superficie es donde se produce 80 por ciento de los granos que se consume en el mercado interno.
Ante ello, el líder campesino subrayó la importancia de avanzar en esta materia, porque no todos tienen acceso a los programas, pero sí se debe tener una capacitación a nivel parcelario para que el vital líquido, que cada vez es menor, se aproveche de mejor manera, porque hay un mal uso del agua.
Precisó que en promedio en las áreas de riego se desperdicia 40 por ciento del vital líquido, "lo que es un lujo que ya no nos podemos dar", y se espera que con la propuesta que las organizaciones van a entregar para la reforma del campo se puedan reorientar estos programas a los sectores que requieren se eficientice el riego.
Aclaró que en el caso de que se vuelva eficaz este sector, se podría tener una soberanía alimentaria en cuatro o cinco años, por lo que es prioritario que se lleve a cabo la reforma para el campo.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de las 30 millones 200 mil hectáreas clasificadas como superficie agrícola en México, sólo cinco millones 600 mil son de riego, es decir 18.5 por ciento, el resto es de temporal.
Durante la administración anterior, Financiera Rural señaló en un documento que para producir 13 millones de toneladas de maíz, se necesitan un millón 800 mil hectáreas de riego, en cambio para producir la misma cantidad se deberían utilizar seis millones 600 mil de temporal.
Por su parte Max Correa, coordinador nacional del Congreso Agrario Permanente (CAP), indicó que el consumo de agua para la producción agropecuaria en el país es prácticamente de 80 por ciento del total que se consume a nivel nacional.
"Ese es el tamaño de la importancia para la producción nacional de alimentos y el reto es tener la suficiente agua para poder producirlos en cantidad suficiente en los próximos años", comentó.
Señaló que además se tiene que hacer un uso racional y eficiente del líquido, y garantizar el suministro del agua para el desarrollo industrial y consumo humano, de tal manera que se requiere un plan estratégico en el país, porque es fundamental para el desarrollo rural y general de México.
Max Correa explicó que en ese plan estratégico se tendrían que ubicar con toda precisión cuáles van a ser las regiones donde se puede proyectar de alguna manera la producción de alimentos con riego, principalmente en el centro y sur-sureste del país, porque ahí es donde se registran las subutilizacioens del agua para el uso agrícola.