Economía

Traspaso de depreciación a los precios ha sido limitado: Banxico

Los miembros de la Junta de Gobierno del Banco Central se mostraron divididos sobre la posibilidad de elevar las tasas de interés, antes de que lo haga la Reserva Federal de EU.
Notimex
13 agosto 2015 11:31 Última actualización 13 agosto 2015 11:31
Banxico

Los integrantes de Banxico difieren sobre el momento en el que debería subir la tasa de interés (Bloomberg)

MÉXICO DF.- Todos los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) coincidieron en que el traspaso de la depreciación del tipo de cambio a los precios ha sido limitado, reflejándose principalmente en los precios de bienes durables, sin dar lugar a efectos de segundo orden.

Así lo refiere la minuta de la reunión de la Junta de Gobierno del Banxico referente a la decisión de política monetaria anunciada el 30 de julio pasado, en la cual se decidió de forma dividida mantener en 3.0 por ciento el objetivo para la tasa de interés Interbancaria a un día.

En dicha reunión, tres de los cinco miembros de la Junta de Gobierno votaron a favor de mantener la tasa de referencia sin cambio, mientras que un miembro votó por incrementar la tasa de referencia en 25 puntos base, y uno no estuvo presente.

Según el documento, la mayoría de los miembros señaló que la inflación ha mostrado un comportamiento favorable a lo largo del año y que en los últimos meses fue menor a 3.0 por ciento, destacando que incluso ha resultado por debajo de lo previsto.

Al respecto, algunos apuntaron que el nivel actual de inflación es el más bajo del que se tenga registro, y este desempeño ha sido reflejo de la evolución benigna tanto del componente subyacente como del no subyacente.

La mayoría de los miembros de la Junta anticipa que la inflación general se mantendrá por debajo de 3.0 por ciento durante el resto del año, al igual que la inflación subyacente, y para 2016, estima que tanto la inflación general como la subyacente observen niveles cercanos a 3.0 por ciento.

Derivado de lo anterior, la mayoría estimó que el balance de riesgos para la inflación en el corto plazo mejoró, aunque persisten riesgos significativos al alza, refiere la minuta número 37 de la reunión de la Junta de Gobierno del Banxico.

Entre los riesgos al alza, todos mencionaron que la depreciación del peso podría tener un impacto mayor sobre los precios y contaminar las expectativas de inflación.

Todos los miembros destacaron que ante la mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales, el peso mexicano experimentó recientemente una depreciación significativa frente al dólar estadounidense.

La minuta refiere que la mayoría añadió que la caída en el precio del petróleo ha sido otro factor que ha contribuido a la depreciación del peso mexicano.

De igual forma coincidieron en que ante la posibilidad de que la volatilidad en los mercados financieros internacionales continúe o incluso se agudice, es fundamental mantener un marco macroeconómico sólido.

La mayoría concordó en que ello contribuiría a preservar la confianza en la economía de México y a que el componente de riesgo país en las tasas de interés permanezca en niveles bajos, en un entorno externo en el que las condiciones financieras serán más astringentes.

La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banxico mencionó que para mantener un marco macroeconómico sólido en el país sería necesario, en adición a ajustes oportunos en la postura de política monetaria, consolidar los esfuerzos recientes en el ámbito fiscal.

En este sentido, uno de ellos subrayó que es importante que la razón de deuda pública a PIB se estabilice e incluso descienda en cumplimiento con las proyecciones gubernamentales, y en adición al fortalecimiento de las finanzas públicas, algunos destacaron que también es necesaria una implementación eficaz de la reforma energética.

En lo que corresponde a la actividad económica en México, la minuta de la reunión de la Junta de Gobierno del Banxico expone que todos los miembros destacaron que esta continuó mostrando un crecimiento débil.

Es de esperarse que el crecimiento del PIB se fortalezca de manera gradual en el segundo semestre de 2015 y en 2016, previó la mayoría de los miembros de la Junta.

Algunos añadieron que el repunte de la producción industrial de Estados Unidos y los avances en la implementación de las reformas estructurales en México favorecerán a la economía del país.

Al respecto, un miembro puntualizó que la depreciación del peso también debería estimular las exportaciones manufactureras de nuestro país, añade.

Además, consideró que, tomando en cuenta que es probable que el ritmo de crecimiento del PIB durante el primer semestre de 2015 se haya ubicado por debajo de lo anticipado previamente, es previsible que la tasa de crecimiento económico se ubique cerca del límite inferior del rango de 2.0 a 3.0 por ciento, proyectado por el Banco de México en su último Informe Trimestral.

Considerando lo anterior, la mayoría de los miembros de la Junta coincidió en que la postura monetaria vigente es conducente a afianzar la convergencia de la inflación a la meta permanente de 3.0 por ciento.

Uno de los integrantes indicó su preferencia por un incremento de 25 puntos base en el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria debido a los siguientes factores, al señalar que ante las probables acciones de la Reserva Federal de Estados Unidos, especialmente cuando estas parecen inminentes respecto a un alza de tasas, conviene adoptar una postura preventiva.

Con lo expuesto, el 30 de julio pasado la Junta de Gobierno del Banxico decidió mantener en 3.0 por ciento el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, en virtud de que estima que la postura monetaria vigente es conducente a afianzar la convergencia de la inflación a la meta permanente de 3.0 por ciento.

La minuta menciona que la Junta de Gobierno se mantendrá atenta a la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, en particular, al desempeño del tipo de cambio, a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, así como a la evolución del grado de holgura en la economía.

Esto con el fin de estar en posibilidad de tomar las medidas necesarias con toda flexibilidad y en el momento en que las condiciones lo requieran, para consolidar la convergencia de la inflación al objetivo de 3.0 por ciento.