Economía

Trabajan en plan
para mover carga
en nuevo AICM

En el actual aeropuerto capitalino se mueven mil toneladas de mercancía diarias en promedio, por lo que mientras la SCT ya trabaja en un plan para el movimiento de carga en lo que será la nueva instalación aeroportuaria, almacenadoras, agentes aduanales y aerolíneas preparan inversiones para la nueva sede.
Dainzú Patiño
21 noviembre 2014 0:18 Última actualización 21 noviembre 2014 5:5
AICM

Aeroméxico es una de las líneas que actualmente manejan carga.(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) trabaja en conjunto con actores del gremio, en un plan para el movimiento de carga en lo que será el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

En tanto, almacenadoras, agentes de carga y aduanales, paqueteras y mensajeras y líneas aéreas que mueven carga preparan inversiones y proyectos para cambiarse de sede.

La actividad en la aduana del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) no se detiene. De acuerdo con cifras de la Dirección General de Aeronáutica Civil, en el AICM se mueven en promedio diariamente mil toneladas de mercancías y se prevé que en 2030, con la capacidad instalada del nuevo AICM la cifra se triplique a 1.2 millones de toneladas de carga al año.


El trabajo es arduo, luego de bajar la carga de los aviones, principalmente las mercancías importadas se dirigen a centros que dan servicios de valor agregado. Se pesa y contabiliza la mercancía, se compara la documentación, algunos productos cambian de etiqueta para cumplir con las normas del país, se verifica que cumplan con las condiciones sanitarias óptimas.

Aeroméxico, Aeroméxico Connect, Interjet, Volaris, Aeromar, Aerounión, Mas Air y Estafeta son las empresas nacionales que mueven carga; entre los sectores usuarios de transporte aéreo destacan el farmacéutico, eléctrico-electrónico, químico, de alto valor como autos, joyas, ropa, el sector de alimentos perecederos y el de animales vivos.

ARRANCA PLANEACIÓN

“Como gremio estuvimos en contacto directo con el equipo de trabajo del grupo aeroportuario de la ciudad de México, encargado de coordinar el proyecto del nuevo AICM, y les solicitamos que se brindara atención sobre lo que viene. A las empresas que están desarrollando el proyecto ejecutivo, se les pidió que pudiéramos aportar nuestra experiencia y no tener problemas de inoperabilidad; que sea para bien de la logística”, explicó en entrevista Oscar García, presidente de la Asociación Nacional de Almacenes Fiscalizados (Anafac), con sede en el AICM.

Hace unas semanas sucedió la primera reunión donde fueron invitados asociaciones e interesados, “nos presentaron una primera etapa, dentro del gran espacio del nuevo aeropuerto, de cómo podría ser el área para carga y otras más”, señaló.

Advirtió que si bien en la actualidad la capacidad instalada en el AICM es suficiente para atender el movimiento de mercancía, en un periodo de 3 a 4 años habrá problemas de saturación de la infraestructura.
“Por ello, es vital la coordinación con la autoridad, para que el área de carga inicie operaciones justo cuando arranque la primera etapa del nuevo AICM”, apuntó.

Manuel Armendáriz, presidente de la Asociación Mexicana de Mensajería y Paquetería (AMMPAC), explicó que la obra del nuevo AICM requiere mínimo de seis años para iniciar operaciones y que en este momento el actual AICM se encuentra en los límites de su seguridad operacional.

Esto cobra mayor importancia, en vista de que por el AICM se mueve más de 30 por ciento de la carga aérea nacional e internacional.
“Mientras llega el nuevo aeropuerto vamos a enfrentar tiempos difíciles, tendremos que mandar carga a otros aeropuertos e incrementar los precios”, dijo Antonio Arranz, director general de DHL Express en México, con operaciones en el recinto.

UN PROYECTO IDEAL

Arranz, señaló en entrevista que el proyecto no debe pasar por alto la conexión del nuevo recinto con todas las vías: marítima, ferroviaria y de autotransporte. Esto asegurará el desarrollo de los servicios para atender el movimiento de carga que se transporta por aviones dedicados o en la panza de los aviones de pasajeros, es decir, para cerrar el círculo de negocios para el nuevo aeropuerto.

Tampoco debe olvidarse la parte aduanal, así como proveer a las empresas de la facilidad para desarrollar infraestructura, con el objetivo de realizar transformaciones a las mercancías que llegan o se van vía aérea a la capital del país.

Actualmente, esto se efectúa en los almacenes dentro del aeropuerto, pero también fuera de las instalaciones del AICM, lo cual genera algunas complicaciones logísticas y mayores costos para el movimiento de mercancías.

Para evitar que esto suceda, con el nuevo aeropuerto se debe garantizar el espacio para los proveedores de servicio.
De acuerdo con Arranz, esto está contemplado, pero falta anunciarse oficialmente.

El proyecto de la SCT establece que son mil 499 hectáreas de terreno, las cuales darán cabida a bodegas, patios fiscales, recintos fiscalizados y aduana; el área total del proyecto es 4 mil hectáreas.

Víctor Gamas, presidente de la Confederación Nacional de Agencias de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAAREM), explicó que para ser competitivos en transporte aéreo a nivel mundial, el desarrollo del nuevo aeropuerto deberá complementarse con el aumento en la capacidad de otros aeropuertos de México, especialmente en Cancún, Guadalajara y Monterrey. Además de la ampliación de los puertos de Lázaro Cárdenas y Veracruz.

Manuel Arméndariz, señaló que “es necesario puntualizar la urgencia de complementar dicho proyecto con medidas impostergables que permitan fortalecer las potencialidades de México por su ubicación geográfica privilegiada para la logística mundial, de modo que constituya una palanca para el desarrollo económico del país”.

Arranz y García, coincidieron en que tendrá que haber certeza en los tiempos, y reglas claras para que los proveedores de servicios puedan instalarse, pues “la mudanza” representará fuertes inversiones para las empresas.

“La presentación del plan va ser decisiva para todos, va a decir cómo vamos a jugar ahí, la misma situación la tenemos todos (los operadores). No sabemos las reglas para saber cómo se van asignar los lugares”, culminó Arranz.

el traslado de mercancias.