Economía

Tomen nota, escépticos: la economía china está mejor de lo que creen

Analistas consideran que una gran parte de la economía china no se está tomando en cuenta a la hora de medir el crecimiento del gigante asiático, pues está pasando de ser una economía orientada a la fabricación a una economía de servicios.
Bloomberg
16 octubre 2015 15:42 Última actualización 17 octubre 2015 5:0
yuan

(Bloomberg)

En tanto China se apresta a anunciar el lunes su informe sobre el producto interno bruto en el tercer trimestre, nuevamente crece el escepticismo sobre sus datos económicos.

Recordemos que Bill Gross describió a China como “la ‘carne misteriosa’ de los países que integran los mercados emergentes”. Antes de asumir su cargo, el premier Li Keqiang dijo que no confiaba en las estadísticas oficiales. Para evaluar la actividad, prefería cosas como el flete ferroviario y el consumo de electricidad.

¿China está, pues, por inflar una vez más su carta del informe económico?

Todo lo contrario, según uno de los máximos inversores mundiales en mercados emergentes, Mark Mobius.

“Sé que hay mucha polémica referida a si las cifras son ciertas, si realmente es un 7 por ciento, pero nuestros números indican que es como mínimo eso”, dijo el presidente del grupo de mercados emergentes en Franklin Templeton Investments en una entrevista reciente en Bloomberg TV. “Consideramos que una gran parte de la economía no se está teniendo en cuenta porque China está pasando de ser una economía orientada a la fabricación a una economía de servicios”.

Coincide con la opinión de analistas de Rhodium Group en un informe de septiembre para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Su ensayo de más de 200 páginas constató que las metodologías de China respecto del PIB coinciden en gran medida con las prácticas internacionales y que las acusaciones de que las estimaciones son meras invenciones están “desinformadas”. De todos modos, reconocieron que las estadísticas chinas y su transparencia “a veces son determinadas por intereses políticos”.

La economía de China es más grande, no más pequeña de lo que sugieren los datos oficiales, comprobaron los analistas, en tanto el sector de servicios es el más difícil de medir y los bienes raíces son más importantes de lo que se refleja en la actualidad.

El tamaño importa. Una economía más grande hace parecer menos alarmante el ratio deuda/PIB de China. La producción por trabajador, y por ende la productividad laboral, también luce más saludable. También mejora la intensidad energética del PIB. Significa, asimismo, que China podría ser la economía más grande del mundo dos o tres años antes que de otra manera, según constataron los analistas.

Pero no todas son buenas noticias: “Será más difícil extraer un mayor crecimiento de la estructura de la economía china actual más avanzada en los años venideros”, escribieron los autores Daniel H. Rosen y Beibei Bao.

En cuanto al indicador del lunes, los economistas pronostican que el gobierno dirá que el crecimiento del PIB bajó hasta 6,8 por ciento en los tres meses previos a septiembre respecto del mismo período un año antes. Sería el nivel trimestral más bajo desde 2009.

Eso no desalienta a Mobius, quien dice: “La transición está sin duda encaminada y será exitosa”.