Economía

Tipo de cambio dará pistas sobre política monetaria en México: Credit Suisse

Si el peso continúa operando mal durante el 26 de marzo o el 30 de abril, fechas de reuniones monetarias, pensamos que Banco de México podría subir las tasas de referencia, según analistas.
Clara Zepeda
09 marzo 2015 14:21 Última actualización 09 marzo 2015 14:21
Bancos

Credit Suisse. (Reuters)

CIUDAD DE MÉXICO.- El comportamiento del peso mexicano debe dar las pistas sobre cuándo el Banco de México estaría cómodo para “apretar el gatillo” (subir las tasas de referencia) este año, asevera Credit Suisse.

De acuerdo con Alonso Cervera, analista económico de la entidad financiera, la debilidad del peso mexicano es motivo especial de preocupación para el Banco de México (Banxico), por lo menos por tres razones:

“En nuestra opinión, el traspaso a la inflación; las posibles consecuencias adversas sobre el stock, muy grande de dinero extranjero en el mercado local, sobre todo en valores de renta fija y, la percepción que prevalece entre los hogares y las empresas de que un peso más débil es el reflejo de una crisis en el país.

En su reporte “México: vaso medio lleno”, el economista reconoce que la primera alza de tasas de referencia es claramente incierto. Mientras que muchos inversionistas y analistas se centran obsesivamente en el momento en que la Reserva Federal (Fed) dé pistas sobre su política monetaria para el primer movimiento en México, se argumenta que el comportamiento del peso mexicano debe dar las mejores pistas sobre ese movimiento.

“Si el peso continúa operando mal durante el 26 de marzo o el 30 de abril, fechas de reuniones monetarias, pensamos que Banco de México ya estaría cómodo en ‘apretar el gatillo’.

“Por el contrario, un tipo de cambio por debajo de los 15 pesos por dólar podría comprar el tiempo al banco central para evaluar lo que la Fed realmente va a hacer. Dado el balance de riesgos y el punto de partida de 3.0 por ciento, no creemos que las alzas de tasas de 100 puntos base serían excesivos”, detalla Cervera.

En tanto, la aceleración de las exportaciones manufactureras, ocasionada por una fuerte economía de Estados Unidos y un peso competitivo, ayudará a que la economía de México crezca 3.3 por ciento este 2015, estima Credit Suisse.

En el lado negativo, sostiene Credit Suisse, los principales riesgos están relacionados con caídas más profundas en la producción de petróleo y a la volatilidad del mercado financiero asociado al despegue de la Fed.
ARMA DE DOBLE FILO

La fortaleza del dólar a nivel mundial, que ha provocado una continua depreciación del peso frente a la divisa estadounidense, no es sinónimo de crisis para México, advierten analistas económicos.

Si bien es cierto que las historias de crisis económicas en México van fuertemente ligadas a la depreciación del tipo de cambio, la diferencia es que actualmente se cuenta con un régimen de libre flotación y no fijo como el pasado, lo que permite a esta variable ser un pulso o termómetro de los acontecimientos internacionales, toda vez que la divisa nacional es de las monedas más operadas a nivel mundial.

“No hay que ver a la depreciación del tipo de cambio como sinónimo de crisis. Tenemos un régimen cambiario flexible que lo que hace es absorber todos los choques externos; pero también cuando sube, la cotización del peso tiende a recuperarse. No es un precio que sube para quedarse”, describe Jorge Gordillo.

El director de Análisis Económico de CIBanco explica que es una buena oportunidad para que el país se enfoque en ciertos negocios, ya que es un muy buen momento para los exportadores, para los productos mexicanos y para el mercado interno; cuando el tipo de cambio está bajo, vale la pena importar del exterior, pero ahorita es un buen momento para aprovechar que hay demanda en Estados Unidos, el tipo de cambio está caro, son oportunidades. El hecho de que la principal economía del mundo esté fuerte, aumenta la demanda y con un tipo de cambio depreciado es doblemente mejor para la exportación.

Pedro Balcão, director de Análisis de Santander, advierte que sin duda para el caso de México una caída adicional en el precio del petróleo, un evento adicional que presiona el precio de los commodities, o bien una disminución en la producción de petróleo, son factores de riesgo para el tipo de cambio, las cuentas externas y para el balance fiscal del gobierno.