Economía

Tienen remesas el peor desempeño semestral desde 2010

10 febrero 2014 4:54 Última actualización 01 agosto 2013 22:11

[Arturo Monroy / El Financiero]


 
 
Esteban Rojas
 
El saldo de las remesas monetarias del exterior durante el primer semestre del año fue de 10,703.14 millones de dólares, lo que significó el 9.72% respecto del mismo periodo del año pasado. Además, el flujo de dinero proveniente de trabajadores mexicanos en el extranjero fue el de peor desempeño desde el primer semestre de 2010, cuando llegaron al país por dicho concepto 10,635 millones de dólares. En junio, el flujo de remesas ascendió a 1,945 millones de dólares.
 

En el semestre también se observó un deterioro de las remesas en términos de pesos; no obstante la depreciación del peso registrada en los 2 últimos meses del periodo, pesó más la fortaleza de la moneda mexicana entre enero y abril.
 
 
El saldo total fue de 134,446 millones de pesos con un tipo de cambio promedio de 12.5613, dato inferior a los 157,417 millones de pesos que obtuvieron los beneficiarios de las remesas monetarias cuando cambiaron sus dólares por pesos en el primer semestre del año pasado a un tipo de cambio promedio de 13.2770 unidades.
 

De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los hogares (ENIGH) del INEGI, en México hay 1 millón 410,821 hogares que reciben remesas del exterior.
 

Los estados que más han resentido la disminución de los flujos de remesas monetarias son: Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Puebla, Oaxaca y Veracruz.
 
 
En tanto que los menos dependientes de las remesas son: Baja California Sur, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.
 
 
En este contexto es probable que la economía estadunidense presente un bajo crecimiento económico por algún tiempo, le costará trabajo remontar su promedio histórico del 3.3%.
 
 

En caso de ser aprobada la ley de inmigración, en proceso de discusión en el Congreso de los Estados Unidos, puede contribuir a dar seguridad jurídica a una buena parte de mexicanos radicados en ese país, pero difícilmente se podrá traducir en mayores envíos de ingresos por remesas, dado que se acompañará con fuertes controles fronterizos que dificultarán el ingreso de más personas.
 
 
Los envíos de remesas se vieron afectados por el lento dinamismo de la economía estadunidense. En el primer semestre del año, creció un decepcionante 1.40% en promedio, destacando particularmente la debilidad del sector construcción que es uno de los más sensibles al ciclo económico. A esta situación, se vienen a sumar los mayores controles de tipo migratorio.