Economía

Tensiones en mercados europeos han disminuido: BCE

01 febrero 2014 10:14 Última actualización 27 noviembre 2013 12:58

[El Banco Central Europeo sostiene que la situación económica de la región sigue siendo débil. / Reuters] 


 
Notimex
 
 
Las tensiones en los mercados financieros son tan bajas como lo eran antes de los comienzos de la crisis financiera en 2007, señaló hoy el Banco Central Europeo (BCE) en su "Informe de Estabilidad" publicado este miércoles.
 
La situación de financiación de los bancos ha mejorado y la economía se recuperó, aunque no de manera definitiva, sostuvo el organismo. En su conjunto, sin embargo, "la situación sigue frágil".
 
"La tensión financiera en la zona euro ha permanecido moderada en los últimos seis meses pese a periodos de turbulencias considerables en los mercados financieros globales", consideró el banco.
 
El BCE reiteró su recomendación a los países europeos de implementar las reformas necesarias para aumentar la competitividad y reducir sus problemas de presupuestos.
 
A partir del 2014, el BCE adquirirá la función de supervisión de los 130 grandes bancos presentes en la Eurozona. Antes, pondrá en marcha un control de la situación financiera de los institutos de crédito, para comprobar que sean sólidos.
 
El BCE señaló que son necesarios más pasos para crear una "unión bancaria genuina", ya que el vínculo entre bancos de inversiones con problemas y estados nacionales fue una de las causas de la crisis.
 
"La Eurozona, mientras tanto, superó la recesión. Sin embargo, los institutos de crédito padecen todavía bajo el riesgo de la suspensión de los créditos", señaló el informe.
 
En el tercer trimestre, la economía de la Unión Monetaria registró un crecimiento enano del 0.1 por ciento. Para el próximo año se espera un crecimiento del 1.0 por ciento.
 
El BCE reconoció a los países afectados por la crisis resultados en las reformas estructurales para mejorar la competitividad y en la reducción de la deuda pública.
 
A pesar del optimismo, los expertos del BCE no excluyeron la posibilidad de que en un futuro puedan darse nuevas tensiones en los mercados de deuda pública, uno de los problemas principales durante la crisis de 2007.