Economía

Tener antecedentes marca a trabajadores

Contar con antecedentes penales explica por qué las tasas laborales y las tasas de participación laboral han colapsado más en EU que en otros países occidentales.
Bloomberg
03 octubre 2016 22:43 Última actualización 04 octubre 2016 5:0
Cárcel. (http://www.dogguie.net/imagenes-de-algunas-carceles-de-estados-unidos/)

Cada año salen de prisión en EU alrededor de 600 mil personas que en su mayoría no se integran a la fuerza laboral. (http://www.dogguie.net/imagenes-de-algunas-carceles-de-estados-unidos/)

Alrededor de siete millones de hombres estadounidenses en edad de trabajar (entre 25 y 54 años) no forman parte de la fuerza laboral, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales. Eso significa que no tienen un empleo a sueldo y que no han estado buscando activamente uno.

Esta desaparición de millones de hombres estadounidenses de la fuerza laboral es uno de los mayores problemas económicos de nuestra era. Uno de los mayores rompecabezas, también. ¿Qué lo ha estado causando?

Un culpable obvio es el progreso tecnológico. Como lo explicó el economista Larry Summers la semana pasada.

La destrucción de empleos provocada por la tecnología no es una preocupación futurista. Es algo que hemos vivido por dos generaciones. Una tendencia lineal simple sugiere que para la mitad del siglo, alrededor de un 25 por ciento de los hombres entre 25 y 54 años no va a trabajar en ningún momento.

El comercio ha sido otra de las causas principales. Como lo han demostrado en múltiples estudios los economistas David Autor, David Dorn y Gordon Hanson, el aumento de importaciones de China en los años 2000 acabaron con muchos de los empleos manufactureros en Estados Unidos y no fueron reemplazados por ningún otro.

Esta tendencia permea por todo los países desarrollados, pero es más profunda en EU.

Tener antecedentes penales explica por qué las tasas laborales y las tasas de participación laboral han colapsado más en el país que en otras sociedades occidentales ricas en las últimas dos generaciones.

Millones de hombres en EU que fueron encarcelados entre las décadas de 1970 y 1990 han sido empujados a un mercado laboral que no los quiere.