Economía

Tecnología, clave
en la búsqueda
de la eficiencia tributaria

México es el segundo país de América en desarrollar un modelo de e-facturación; con el uso cada vez mayor de la factura electrónica, el sistema fiscal contará con mayor simplificación.
Marcela Ojeda
18 mayo 2014 23:28 Última actualización 19 mayo 2014 5:0
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La tecnología ha eficientado la recaudación fiscal en México. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La introducción de nuevas tecnologías en la administración tributaria, durante los últimos nueve años, ha propiciado no sólo una mayor recaudación y fiscalización, sino también un ahorro de 62 por ciento en el tiempo que las empresas usan para el cumplimiento de sus obligaciones fiscales.

Medido en horas por año, el lapso empleado mejoró, de un promedio de 879 en 2005 a 334 horas en 2014, situación que posiciona a México como líder en ahorro de tiempo en el pago de impuestos, de acuerdo con la firma PwC y el Banco Mundial (BM).

Cambios en las cuotas del seguro social implicaron un pequeño ajuste al alza en la tasa efectiva, provocado por la actualización al salario mínimo, “lo que también significa que México sigue la tendencia de modernizar y facilitar el pago y cumplimiento de los impuestos”, indica el reporte “Paying Taxes 2014”.

De junio de 2012 a igual mes del año pasado, 32 economías dieron continuidad a la adopción de medidas para facilitar el pago de impuestos, y por tercer año consecutivo la reforma fiscal más común fue la introducción o mejora de los sistemas de declaración y pago de impuestos en línea.

Carlos Montemayor, socio líder de Impuestos Internacionales de PwC, anticipó que con la eliminación de los impuestos Empresarial a Tasa Única (IETU) y a los Depósitos en Efectivo (IDE), y con el uso generalizado de la factura electrónica, gradualmente el sistema fiscal contará con una mayor simplificación, que colocará a México en mejor posición.

Datos de la OCDE muestran que en México, 46 por ciento de los métodos de pago de impuestos disponibles a 2011, eran totalmente electrónicos, vía Internet; situándose a la mitad de la tabla de países miembros, por arriba de Holanda, Canadá, Reino Unido y EU.

Al hablar del uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en la Administración Tributaria, Guillermo Valls Esponda, administrador general de Servicios al Contribuyente del Servicio de Administración Tributaria (SAT), recordó que hasta 2004 en México el proceso de comprobación fiscal estuvo sustentado en el uso del papel impreso.

Los controles que había fueron insuficientes para evitar operaciones soportadas con facturas apócrifas, y la existencia de empresas dedicadas a la reproducción, falsificación y venta ilegal de éstas ocasionó un perjuicio al fisco federal por 3 mil 400 millones de dólares, de 2007 a 2009.

“Fue necesario implementar acciones que apoyaran la recaudación, por lo que se propuso fortalecer los mecanismos de comprobación fiscal para tener la certeza de que los ingresos, deducciones y acreditamientos manifestados o aplicados por los contribuyentes fueran reales y correctos”, explicó.

A mediados de 2005, el SAT instrumentó el esquema de Comprobación Fiscal Digital (CFD), convirtiendo a México en el segundo país de América en desarrollar un modelo de facturación electrónica.

Entre las herramientas de mayor impacto para la puesta en marcha de la factura electrónica, están la Firma Electrónica Avanzada (FIEL) para el firmado y envío de información en documentos digitales, y la generación de contraseñas para que los contribuyentes utilicen los servicios electrónicos.

También los Certificados de Sello Digital (CSD) o firmas electrónicas para sellar documentos electrónicos y el uso del estándar tecnológico en lenguaje XML, en el archivo electrónico del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI).

La e-factura logró eliminar 158 requisitos de los comprobantes fiscales dispersos en 27 artículos de ley y 24 reglas administrativas. Además, se creó la figura de Proveedor Autorizado de Certificación (PAC), de los cuales actualmente hay 77, y los servicios de consulta, verificación y validación de los comprobantes electrónicos emitidos y recibidos en línea.

El antes y después lo marcó el uso del código de barras bidimensional, con el que los ciudadanos identificaron el uso de las tecnologías asociado a los comprobantes fiscales.

En 2011 entraron en operación en el portal de Internet del SAT los servicios electrónicos que permiten a los contribuyentes emisores y receptores de comprobantes, validar las características, estructura y sintaxis de las facturas electrónicas emitidas y recibidas. Se puede verificar la autenticidad de folios y series utilizados en los comprobantes y la vigencia de los CSD.

“Los CFDI han fortalecido los controles de seguridad; elevando la dificultad para la generación de comprobantes apócrifos y dando a los contribuyentes la posibilidad de administrar información en una dimensión virtual con flexibilidad digital, abriendo opciones más prácticas, económicas y eficientes para el transporte, envío y almacenamiento de las facturas electrónicas”, subrayó Valls.

TENDENCIA AL AUTOSERVICIO

Ante la expectativa de un aumento en el número de contribuyentes y de reducciones presupuestales, las administraciones tributarias del mundo planean cómo hacer un mayor uso de las tecnologías y el siguiente paso es el autoservicio.

Entre los beneficios esperados con los canales de autoservicio, están mejorar los costos y resultados de cumplimiento; reducir los gastos en administración tributaria y elevar la confianza en las administraciones tributarias y gobiernos.

China es de los primeros países en implementar esta modalidad; hoy tiene 5 mil 601 máquinas fiscales en oficinas de atención al contribuyente y bancos para presentar la declaración de impuestos, solicitar devoluciones, comprar facturas fiscales, entre otros servicios.