Economía

Subsidios en la banca
a nivel mundial no han eliminado los riesgos

Desigualdad, excesiva toma de riesgos y elevados costos
para el sector público, son algunos de los problemas en los que instituciones bancarias pueden llegar a caer cuando cuentan
con amplios niveles de protección gubernamental.
Leticia Hernández
07 mayo 2014 23:38 Última actualización 08 mayo 2014 5:0
banca

Lehman Brothers cuando quebró, tuvo rescate por parte del gobierno de EU. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La intervención necesaria que realizaron a gran escala los gobiernos sobre sus sistemas bancarios para evitar el colapso de algunas instituciones y restablecer la estabilidad financiera ha tenido costos financieros y económicos, pero además implicó subsidios a las grandes instituciones.

Para especialistas, esto distorsiona la competencia en el sector, alienta la toma de riesgos, pero además las políticas instrumentadas han intensificado el problema de los bancos demasiado importantes para quebrar, ya que ahora son más grandes, por lo que no han eliminado los riesgos.

La quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 llevó al gobierno estadounidense a intervenir para mantener la confianza en el sector bancario y prevenir un colapso en el sistema financiero. En otros países los gobiernos dieron soporte de diversas maneras a bancos emproblemados.

Transferencias públicas fueron usadas para recapitalizar a estos bancos, dieron garantías de los activos de valor para proteger su hoja de balance y para apoyar fusiones o compras. El gobierno de Estados Unidos y la Reserva Federal directa o indirectamente apoyaron tres adquisiciones significativas: la compra de Bear Stearns y de Washington Mutual Bank, por parte de JP Morgan Chase y la de Wachovia por parte de Wells Fargo.

ACCIONES GLOBALES

En algunos países se establecieron programas a nivel sistema para la recapitalización, compra de activos y garantías de activos o deuda. Estas acciones dejaron cierta incertidumbre sobre la disposición del gobierno para evitar la caída de bancos sistemáticamente importantes. No obstante, la salida de la crisis financiera dejó un mayor problema: muchos bancos se convirtieron en más grandes que antes con las garantías gubernamentales implícitas.

En algunos países esas garantías no estuvieron limitadas a las instituciones más grandes, las más pequeñas con un alto grado de interconexión, complejidad o importancia política, fueron también considerados “muy importantes para caer”, explica el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el “Reporte de Estabilidad Financiera Global”. La concentración bancaria ha crecido dramáticamente desde 2000, mientras que el número de bancos ha caído.

Esta tendencia se encuentra en la zona Euro, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, así como en varios países emergentes, incluyendo la India y Rusia. En los principales países de economías avanzadas y emergentes, los activos de los tres bancos más grandes representan al menos 40 por ciento del total de la banca. En Canadá, Francia y España, esta participación excede 60 por ciento.

CRECE CONCENTRACIÓN

“El alto grado de concentración lleva con él un elevado potencial de riesgo sistémico. La quiebra de uno de los tres grandes bancos en un país, por ejemplo, podría desestabilizar el sistema financiero entero, en parte porque su actividad no puede ser fácilmente remplazada por otra institución, porque está altamente interconectado con otros bancos y por el efecto potencial de la caída en la confianza en todo el sistema financiero”, advierte el reporte.

Así, la protección gubernamental para los bancos muy importantes para caer crea una variedad de problemas. Desigualdad en el campo de juego, excesiva toma de riesgos y grandes costos para el sector público.

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