Economía

Sentencian a prisión a exejecutivos de Olympus

10 febrero 2014 4:53 Última actualización 03 julio 2013 8:25

[Bloomberg] 


 
Notimex
 
 
Tokio, 3 Jul.- 3 exejecutivos del gigante japonés de la fotografía y equipo médico de alta precisión Olympus recibieron penas de prisión suspendidas por su participación en uno de los mayores escándalos financieros en el archipiélago.
 
El Tribunal de Distrito de Tokio encontró culpables al expresidente de Olympus, Tsuyoshi Kikukawa, de 72 años, al exvicepresidente ejecutivo Hisashi Mori, de 56 años, y Hideo Yamada, de 68 años, un exauditor permanente de la empresa.
 
Los exfuncionarios de la corporación fueron acusados de encubrir pérdidas de inversiones masivas realizadas durante años por un monto superior a los 1,700 millones de dólares, mediante aumentar en forma artificial los activos de la firma japonesa.
 
El juez presidente Hiroaki Saito también multó al corporativo Olympus por 700 millones de yenes (7 millones 26,000 dólares), reportó la agencia japonesa de noticias Kyodo.
 
El expresidente Kikukawa y el ex vicepresidente ejecutivo recibieron penas en suspenso por 3 años, mientras que el ex auditor Yamada fue condenado a otra similar por 2 años y medio.
 
Según el código penal japonés, una sentencia de prisión suspendida implica que no tendrán que ir a la cárcel. Además es común en Japón dictaminar penas en suspenso para las condenas de hasta 3 años.
 
El escándalo financiero salió a la luz en octubre de 2011, cuando el entonces presidente de Olympus, Michael Woodford, de nacionalidad británica, hizo la denuncia de la dudosa contabilidad relacionada con la adquisición de empresas por parte del fabricante japonés.
 
Los 3 ex ejecutivos ya se habían declarado culpables de falsificación de estados financieros para los años fiscales de 2006 hasta 2010 al exagerar los activos netos de la empresa con el fin de cubrir las pérdidas masivas en fallidas inversiones.
 
La fiscalía había solicitado penas de hasta 5 años de prisión para los 3 ex ejecutivos al argumentar que el ocultamiento de las pérdidas fue "un crimen premeditado de manera sistemática".
 
Kikukawa dijo en el juicio que no podía revelar las pérdidas masivas de inversión por temor a que la empresa podría ir a la quiebra.
 
El escándalo también golpeó a los accionistas de Olympus, ya que la empresa perdió casi el 80% de su valor como consecuencia de las revelaciones.
 
Los abogados defensores de los 3 exejecutivos habían solicitado la suspensión de pena, tras señalar que la decisión de ocultar las pérdidas masivas fueron hechas por los presidentes anteriores de Olympus.