Economía

Semana laboral
en Estados Unidos
se vuelve más corta

La semana laboral en Estados Unidos en abril fue de 34.5 horas, de acuerdo con el Departamento del Trabajo de este país, lo que economistas indican podría ser una señal de que los empleadores intentan reforzar sus estadísticas de producción.
Bloomberg
11 mayo 2015 18:41 Última actualización 11 mayo 2015 18:41
Taller

La semana laboral de 34.5 horas en Estados Unidos se ha mantenido sin cambios desde marzo de este año. (Bloomberg)

La productividad en Estados Unidos ha sido bastante mala últimamente. Los datos en el informe sobre el empleo difundido la semana pasada demuestran que la tendencia puede estar por cambiar.

Las cifras del Departamento de Trabajo demostraron que la extensión de la semana laboral promedio para todos los empleados en abril fue 34.5 horas. No hubo ningún cambio con respecto a marzo, cuando la semana laboral se redujo por primera vez en más de un año y el empleo creció al ritmo más bajo desde junio de 2012.

Desde octubre hasta febrero, se había mantenido en un pico de más de seis años al mismo tiempo que las contrataciones aumentaron.

Como la productividad es una medida de cuánto pueden producir los trabajadores por hora, una semana laboral más corta y estabilizada podría ser una señal de que los empleadores están intentando apuntalar sus estadísticas de producción, según economistas de JPMorgan Chase Co.


Esto sugiere “que puede estar por producirse alguna mejora en el desempeño del lado de la oferta”, escribieron los economistas Bruce Kasman y David Hensley en una nota del 8 de mayo a clientes.

Neil Dutta, director de economía estadounidense en Renaissance Macro Research LLC en Nueva York, coincide. Las cifras que demuestran que la semana laboral no recuperó todas sus pérdidas de marzo se suman a la evidencia de que las “empresas están intentando restablecer un poco más de productividad”, dijo. “Veremos cómo se desarrollan los datos en los próximos trimestres”.

Por supuesto, esto también podría ser un indicador de que la demanda de bienes y servicios de las compañías se está debilitando, según Omair Sharif, estratega de ventas en Societe General en Nueva York. Las empresas normalmente intentan mejorar la productividad a través de la inversión, como mejores equipos, dijo.

“Si están recortando horas, entonces seguramente la productividad aumentará si la producción es la misma y se puede obtener más de cada trabajador”, dijo en un correo electrónico. “Pero recortar horas, en mi opinión, tiene más que ver con una señal de reducción de la demanda”.

La productividad cayó un 1.9 por ciento anualizado en el primer trimestre con respecto a los tres meses anteriores después de una caída del 2.1 por ciento a fines del año pasado, lo que marca la mayor caída consecutiva desde 1993.

Los intentos de las compañías de impulsar la eficiencia de su productividad no siempre se traducen en ganancias inmediatas para los trabajadores. Podría resultar en incrementos de empleo más moderados, especialmente si se los compara con el ritmo rápido de la mejora en el segundo semestre del año pasado. Estados Unidos ya pasó por esto en alguna medida, cuando las nóminas subieron 223.000 en abril, comparado con un promedio de seis meses de 254.500.

Aun así, un ritmo más lento del crecimiento de las nóminas podría no ser algo malo, dijo Kathy Bostjancic, economista financiera de Estados Unidos en Oxford Economics USA Inc. en Nueva York.

“Una mezcla mejor de crecimiento sería ver una desaceleración del empleo pero un repunte del crecimiento de la productividad”, dijo. En el futuro deberían esperarse alzas en el empleo en un nivel más sostenible pero sólido, dijo.