Economía

Sector industrial de México ha perdido competitividad: CEI

De acuerdo con el Centro de Estudios de Industria, aseguró que México es un país que cuenta con los recursos naturales suficientes, pero no con un entorno competitivo sobre todo en los sectores de manufactura, industrial y petróleo.
Leticia Hernández Morón
26 noviembre 2017 17:57 Última actualización 27 noviembre 2017 5:5
Industria

Esto podría ser una explicación de por qué el PIB no puede superar el incremento de 2.5% que en promedio se ha visto durante los últimos 35 años. (CEI).

El sector industrial de México ha perdido competitividad, ya que mantiene una dinámica que obedece a factores coyunturales y no como debiera ser, a una política bien definida y planeada para elevar el potencial que existe en un país con riqueza en recursos naturales pero sin un entorno competitivo, advierte el Centro de Estudios de Industria (CEI), órgano de análisis de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

La contracción de la industria petrolera y extractiva ha desencadenado efectos de parálisis hacia otras ramas de la actividad productiva como la química o la construcción, además de que la preferencia de importar insumos en lugar de producirlos, también es un freno para el encadenamiento productivo nacional, señala el reporte del CEI en el que apunta que reactivar a este sector puede contribuir a elevar el crecimiento industrial de México y con ello garantizar el acceso a insumos intermedios fabricados de petróleo y carbón que son indispensables para aumentar la competitividad industrial de nuestro país.

“Se han perdido años en la mayoría de los sectores y es indispensable estimular la actualización y desarrollo de los diferentes sectores, para equilibrar las importaciones de bienes intermedios. Por ello que se mantiene la perspectiva de que sólo mediante el Fortalecimiento Productivo y Globalmente Competitivo del Mercado Interno, con una visión de desarrollo productivo impulsado por la industria, el sector con la mayor capacidad de generación de valor agregado, es posible lograr un mayor crecimiento sostenido e incluyente”, expone en su análisis.

Explica que con la contracción de la industria de extracción de petróleo y gas y en la producción de derivados de petróleo y carbón, el debilitamiento de la industria química refleja la desindustrialización dogmática de México.

Esto restringe la posibilidad de generar los encadenamientos productivos que podrían acelerar el crecimiento económico de México y es parte de la explicación de por qué el PIB no puede superar el incremento de 2.5 por ciento que en promedio ha exhibido durante los últimos 35 años.

Lo anterior incide en la construcción, un sector que también ha perdido fuerza en la industria, particularmente por el retroceso que exhiben las grandes obras de ingeniería civil, estrechamente vinculadas con la inversión pública. El ajuste fiscal nuevamente ha influido sobre la pérdida de fuerza que se observa en la construcción de infraestructura.

En el sector manufacturero, los ciclos económicos muestran heterogeneidad en su desempeño. Se tienen sectores con resultados positivos, porque las tendencias de los mismos se encuentran al alza, y además al ubicarse por encima de su potencial, indica un periodo de expansión, en este caso se encuentran los sectores de alimentos, equipo de transporte, cuero, impresión, madera, maquinaria y equipo, al igual que otras industrias manufactureras.

En sentido contrario, se encuentran las industrias manufactureras de bebidas, equipo de cómputo, insumos textiles, minerales no metálicos, insumos textiles, papel, productos metálicos, vestido, química, las cuales mantienen ciclos económicos que reflejan un desafío, ya que además de que su tendencia se encuentra a la baja, el ciclo también está por debajo de sus capacidades productivas, con lo cual revertir este proceso implica mayores esfuerzos en términos de fortalecimiento productivo.