Economía

Se necesitará el doble de trabajadores de la salud

Los países ricos se verán obligados a contar con 40 millones de trabajadores del sector salud, debido al envejecimiento poblacional y al aumento de las enfermedades no transmisibles.
Zenyazen Flores
20 septiembre 2016 21:41 Última actualización 21 septiembre 2016 8:8
Enfermera bien acompañada. (Eladio Ortíz/Archivo)

La demanda de profesionales aumentará cada año, estima la ONU. (Archivo)

Se prevé que el envejecimiento de la población y las crecientes tasas de enfermedades no transmisibles generen en el ámbito mundial una demanda de 40 millones de nuevos profesionales sanitarios de aquí a 2030, lo que supondría duplicar el actual cuerpo mundial de esos trabajadores, estimó la Comisión de Alto Nivel sobre Empleo en el Ámbito de la Salud y Crecimiento Económico de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La mayoría de esos puestos de trabajo se crearían en los países más ricos, y de no tomarse las medidas adecuadas, habrá un déficit de 18 millones de profesionales de la salud, la cifra necesaria para alcanzar y mantener la cobertura universal.

“Existen cada vez más pruebas de que las inversiones en el sector de la salud arrojan oportunidades”, señaló.

Se calcula que las inversiones en este sector ofrecen una rentabilidad en una proporción de nueve a uno, y que alrededor de una cuarta parte del crecimiento registrado entre 2000 y 2011 en los países de ingresos bajos y medianos son resultado de mejoras en la salud.

Además, la inversión en competencias y el aumento de los empleos en este sector también contribuirán a la autonomía económica de las mujeres y de la juventud.

“Durante demasiado tiempo los países han considerado que los profesionales sanitarios son tan sólo un gasto más que gestionar, y no una inversión que triplica la rentabilidad a favor de la salud, el crecimiento económico y la seguridad sanitaria mundial”, señaló Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud.

Entre las recomendaciones emitidas se encuentran estimular inversiones para la creación de empleos “decentes” en el sector de la salud, especialmente para las mujeres y la juventud.

También, reformar los modelos de prestación de servicios entorno a la atención hospitalaria y centrarse en la prevención y en la prestación eficaz de atención primaria y ambulatoria de calidad, asequible, integrada, basada en la comunidad y centrada en las personas, prestando una atención especial a las zonas poco atendidas.

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