Economía

Rosneft analiza retirarse de compra de unidad de crudo de Morgan Stanley

Las sanciones de EU a Rusia por su incursión en Ucrania haría complicado el financiamiento de las operaciones, según tres fuentes cercanas a la compañía rusa.
Reuters
25 septiembre 2014 10:7 Última actualización 25 septiembre 2014 10:7
Rosneft

(Foto: Bloomberg/Archivo)

LONDRES.- Rosneft, el mayor productor petrolero de Rusia, podría retirarse de un acuerdo para comprar la unidad de comercialización de crudo de Morgan Stanley, debido a que las sanciones de Occidente hacen que sea virtualmente imposible financiar operaciones cotidianas, dijeron tres fuentes cercanas a la compañía estatal.

Las fuentes señalaron que las posibilidades apuntan a que el acuerdo pase de ser "posible" a "altamente improbable". Un portavoz de Rosneft dijo que "se sigue trabajando en el acuerdo".

El negocio en cuestión comercializa barriles físicos de petróleo en lugar de sólo contratos vinculados al precio del crudo.


Morgan Stanley ha sido presionado por Estados Unidos para vender la unidad debido a que los reguladores consideran que el comercio de petróleo físico es una actividad muy riesgosa para un banco relevante, debido a que imprevistos vinculados a la industria podrían exponerlo a costos de miles de millones de dólares.

Un portavoz de Morgan Stanley declinó hacer comentarios. Ruth Porat, directora de finanzas del banco, dijo en julio que esperaba que el acuerdo se cerrara más adelante este año. Rosneft declinó hacer comentarios oficiales.

Rosneft acordó comprar la unidad en diciembre. Desde entonces, Estados Unidos y la Unión Europea han impuesto sanciones a gran escala contra los sectores energético y militar en Rusia para castigar a Moscú por su incursión en Ucrania.

El presidente de Rosneft, Igor Sechin, un aliado cercano del presidente ruso Vladimir Putin, ha estado en la lista de sanciones de Estados Unidos desde abril. Rosneft fue sumada a la lista en julio.

La empresa cuenta con suficiente efectivo como para comprar la unidad de Morgan Stanley, cuyo valor asciende a entre 300 y 400 millones de dólares, según fuentes. Pero para operar de forma cotidiana, el negocio requiere de miles de millones de dólares en líneas de crédito bancario, un financiamiento que es difícil de asegurar dadas las sanciones.