Economía
ENTREVISTA
Aldo Flores-Quiroga, Secretario general del Foro Internacional de Energía

Reforma energética no resolverá todos los problemas del país: IEF

Aunque la reforma energética representa un avance, ésta no va
a resolver todos los problemas, aseguró Aldo Flores-Quiroga, quien señaló que para el desarrollo económico del país serán necesarias otras políticas complementarias.
Atzayaelh Torres
10 agosto 2014 21:44 Última actualización 11 agosto 2014 5:0
Aldo Flores

Reforma energética no va a resolver todos los problemas del país, aseguró Aldo Flores-Quiroga. (Cortesía IEF)

CIUDAD DE MÉXICO.- Aldo Flores-Quiroga dejó México para convertirse en secretario general del Foro Internacional de Energía (IEF, por sus siglas en inglés) en enero de 2012, y con una perspectiva global, afirma en entrevista con EL FINANCIERO durante una visita a nuestro país, que el gobierno deberá ser cauteloso en la implementación de la reforma energética, además de que ésta no resolverá todos los problemas.

___¿Cuál es el rumbo que está tomando nuestro país en el tema energético?
___ La reforma energética en México es un paso, es un avance sin lugar a dudas. No era ni es posible atender una economía tan grande como la mexicana con un modelo energético que corresponde a una economía de la postguerra.

Que el presidente Peña Nieto la haya promovido me parece valiente y valioso. Y yo creo que es una reforma que va a contribuir a fortalecer al sector energético del país.

Dicho lo cual, no creo que sea muy útil pensar que la reforma va a resolver todos los problemas del país, la narrativa de que el petróleo va impulsar al país hacia el desarrollo, como hemos escuchado por décadas en México y no basta con un sector para eso ni con una serie de políticas. Esta es una reforma valiosa para el sector energético del país, que va a apoyar al desarrollo, pero el mismo dependerá de muchas otras políticas complementarias.

___ No va a resolver todos los problemas, ¿te refieres a los problemas económicos?
___ Problemas económicos, sociales, políticos, medio ambientales, culturales no puede resolver eso una reforma energética.

___ Sin embargo, las perspectivas económicas van centradas ahí en ese sentido ¿nos deben preocupar como país?
___ Un principio de la política económica es que se asigna un instrumento a cada iniciativa política. Entonces, el instrumento que atiende al sector energético no puede atender a todos los demás sectores. Pero es cierto que un sector energético fortalecido va a apuntalar a todos los demás sectores. El sector energético es básico, la base de toda la actividad productiva.

Con un sector eléctrico más sólido, más capaz de responder ante el crecimiento y la demanda, va a ser más fácil atraer inversión extranjera o promover la inversión doméstica. No va a haber empresa que diga: “no sé si la capacidad del sector eléctrico va a ser suficiente para el tipo de inversión que a mí me interesa”.

Con un sector de hidrocarburos fortalecido debemos tener no sólo mayor hallazgo y desarrollo de reservas de producción, sino de mejores condiciones para la distribución de los recursos, precios más competitivos y en general un sector mucho más ágil del que tenemos.
Esto debe de ayudar al desarrollo económico, pero por sí solo no lo va a resolver.

___¿Estamos haciendo las cosas bien?
___ La reforma, las leyes como se han planteado, cubren muchos frentes muy importantes para el buen funcionamiento del sector y el impacto que pueda tener en el medio ambiente, en el desarrollo industrial, social, etc. Yo creo que el trabajo ha sido muy serio, es un marco que permite mejor coordinación entre los organismos del sector público, que abre oportunidades. Es una reforma que ya de entrada plantea un buen contexto.

Buena parte de la reforma ha sido planteada, en las leyes en términos de control. La sociedad mexicana está preocupada porque el manejo de los recursos sea transparente, que el manejo de licitaciones sea competitivo y transparente, porque se cuide el medio ambiente, porque se cuiden los derechos laborales. Todo eso está contemplado en las leyes. Pero falta lo más importante, una instrumentación que fortalezca la capacidad de fuerza de la empresa nacional.

Lo que sigue es asegurarse que el marco se aplique. Creo que es claro que una cosa es lo que está escrito en el papel y otra cómo se instrumentan las leyes. Yo creo que tenemos razones para ser optimistas, con cautela de que esto se va a desarrollar bien. Y sigue sobre todo una instrumentación del nuevo marco a partir de la convicción de que si se puede crear un sector energético mucho más competitivo, mucho más eficiente y mucho más exitoso aún del que ya tenemos.

Pasar un poco de la visión defensiva del control a una más ofensiva de innovación, creación, competitividad que es lo que viene con el siguiente proceso. Y ciertamente, apuntarle a Pemex y a la CFE las herramientas disponibles a cualquier otra empresa que puedan ser competitivas y exitosas.

___¿Qué se ha dicho en el mundo de la reforma mexicana?
___A todo que es observador del sector energético internacional, le llama la atención que el sector energético mexicano se abra. Por supuesto que es noticia, que un sector que no había pasado por una reforma tan fundamental en 70 años como la que ahora se plantea, llama la atención.

Hasta ese punto se ha concentrado la conversación, lo que ha faltado en las leyes secundarias, las reglas mismas de la instrumentación de las leyes, si van a haber licitaciones cómo se van a aplicar, si hay controles cómo se van a ejecutar.

Falta un poco más por saber el nivel de entusiasmo que la ley va a generar con las nuevas reformas en el marco energético del país en el sector energético mundial público o privado. Con todo de que México se abra, ha sido visto con muy buenos ojos. Todo mundo entiende que le corresponde a cada país estructurar su sector energético como su sociedad lo estime conveniente. Bajo este entendimiento, es vista como un elemento que va a ayudar a fortalecer a México en la seguridad.

___A nivel mundial, ¿la reforma mexicana llega a buen momento?
___Es un buen momento. Estados Unidos no va a ser autosuficiente en todo su sector energético; si bien la expectativa es que se convierta en exportador de gas. Pero es un buen momento porque la demanda de productos energéticos va a crecer, por lo menos, 50 por ciento de aquí al 2035. Y de eso, el porcentaje o el crecimiento de la demanda de petróleo y combustibles líquidos en cerca de 30 millones de barriles diarios, alguien tiene que producirlos. Mientras más países estén participando en la producción a nivel mundial el riesgo de un desabasto disminuye.

De modo de que es un buen momento, es bienvenido. El desafío que se le presenta al sector energético, petrolero y de gas con los costos crecientes de producción es muy grande, México quizá vaya a ser uno de los lugares con mayor competitividad en ese sentido.

___¿Cómo ves a México en los siguientes 10 años?
___Yo soy muy optimista. Yo creo que las serias reformas que ha promovido el presidente Peña Nieto nos deben de dar razones para el optimismo, la capacidad de su gente, la población, su juventud nos deben de dar razones para ser optimistas. Es claro que el optimismo es un comienzo. Que una tarea ardua, seria por ejecutar para que este nuevo marco de mayor competitividad y transparencia en el sector energético tenga los resultados que queremos.

No será una tarea menor, pero creo que en México es preciso pensar en el futuro con mucho más optimismo. Las leyes no lo resuelven todo. El trabajo se viene viendo ya en la instrumentación.

Esta es una reforma valiosa para el sector energético del país, que va apoyar al desarrollo; pero el mismo dependerá de muchas otras políticas complementarias