Economía

Reforma aduanera opaca beneficios de Recintos Fiscalizados

Los recintos fiscalizados han gozado de diversos beneficios
como el no pagar impuestos al comercio exterior ni cuotas compensatorias, pero éstos podrían disminuir con la aplicación del IVA y IEPS a las importaciones temporales, el cual iniciará
a partir de enero del próximo año.
Dainzú Patiño
21 mayo 2014 0:5 Última actualización 21 mayo 2014 5:0
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Recintos fiscalizados en México han tenido diversos beneficios que están en riesgo.(Eladio Ortiz)

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde 2009, grandes y medianos manufactureros se han beneficiado de recurrir a los servicios de Central Star Logistics (CSL), en San Luis Potosí, la primera empresa en el país que operó un centro de distribución bajo el régimen de Recinto Fiscalizado Estratégico (RFE).

Sin embargo, tras los cambios en la Ley Aduanera, que contemplan pagos de IVA e IEPS, esta empresa, al igual que cientos en el país, ha emprendido estrategias para no ver afectadas sus operaciones y seguir incentivando el uso de los RFE.

“El RFE es lo más parecido a una zona franca en Estados Unidos (EU) o Panamá y entre los beneficios de operar en un inmueble RFE está la facilitación aduanera para la introducción y extracción de mercancía. Por igual hay beneficios fiscales, como no pagar IVA e IEPS para las importaciones temporales”, explicó Eduardo Vidales, director general de CSL.

En este tipo de recintos, creados en 2002 con el fin de incentivar la inversión y fomentar el empleo y el desarrollo económico regional, las mercancías no pagan impuestos al comercio exterior, ni cuotas compensatorias, tampoco están sujetas a las Regulaciones y Restricciones No Arancelarias ni a las Normas Mexicanas, excepto las de sanidad vegetal, animal, salud pública, medio ambiente y seguridad nacional.

Las mermas no causan contribución alguna, ni los desperdicios; y las mercancías se pueden retirar para la importación y exportación definitiva, e importarse temporalmente por la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (Immex).

No obstante, con las reformas del año pasado estos beneficios comienzan a opacarse, refirieron expertos a El Financiero.
A partir del primero de enero de 2015 se pagará IVA y IEPS a las importaciones temporales, a más tardar al presentar el pedimento ante las autoridades, con base en los Artículos 15 de la Ley del IEPS y el 28 de la Ley del IVA.

Las importaciones temporales de bienes, en su mayoría, llegan al país con el fin de ser transformados y después exportados para su venta en el exterior, pero con el IVA y el IEPS se cierra la facilitación para las operaciones; sobre todo para la venta de mercancías entre particulares instalados en un RFE, señaló por su parte Jorge Nacif Iñigo, presidente de la comisión de comercio internacional de la International Chamber of Commerce (ICC) en México.

También se verá afectada la fluidez de efectivo para las empresas manufactureras que operan bajo el régimen de RFE; las cuales de acuerdo con cifras de KPMG y el Centro de Innovación en Logística y Comercio suman 11 en el país.

De éstos, 8 están en operación y 3 en construcción o en proyecto como el del puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán y el de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

“Las empresas manufactureras tienen la ventaja de tener el control de sus insumos. Pero en el caso de operadores logísticos como CSL, no se contemplaron los efectos, pues para distribuir los bienes enviados por proveedores extranjeros, éstos son importados a nombre de CSL, y como no es una empresa manufacturera, no tendría cómo comprobar que los bienes ya fueron exportados”, dijo Vidales.

CONTRASTES

Los cambios relacionados con los RFE, no sólo son sobre impuestos.
Tras la reforma a la Ley Aduanera, en el Artículo 14-D, se abrió la posibilidad de operar bajo el régimen de RFE en todo el país, sin la obligatoriedad de que los inmuebles colinden con las aduanas.

Claudia Ávila, directora de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), consideró que representará beneficios para la construcción y desarrollo de nuevos parques industriales. “La mayoría de las empresas que rentan naves en los parques, operan bajo el régimen Immex”, dijo.

“Consideramos que es un gran beneficio, pues como la parte responsable que ofrece infraestructura para la instalación de empresas, es necesario que haya incentivos y condiciones óptimas en el ambiente de negocios”, añadió.

Para Vidales, cuando sean publicadas las reglas para que el SAT otorgue los permisos para el RFE, por un momento, serán afectados, pues algunas empresas buscarán operar como RFE por su cuenta y no solicitar los servicios de terceros.

“Es una lástima que algo que no se promovió en años anteriores, ahora lo sea a través de una modificación a la Ley. Los requisitos que cumplen las actuales empresas, no los cumplirán los nuevos. Pero, al final del día, colindar con una aduana nos va a generar beneficios adicionales, como el desplazamiento seguro y rápido a ésta”.

Silvano Solís, director general de Interpuerto Monterrey, parque industrial que contará con RFE y aduana, indicó que la clave para el éxito de las operaciones en RFE instalados fuera de parques industriales y no colindantes con las aduanas, es garantizar la seguridad en el trayecto de las mercancías.

Por las disposiciones relacionadas con el pago de impuestos y en busca de que las inversiones no sean alejadas, además de despertar el interés de empresarios por habilitar el régimen de RFE, se sabe que la Secretaría de Hacienda trabaja en un tratado de incentivos, dijo Luis Rodríguez, socio de Comercio Exterior y Aduanas de KPMG. Mientras esto sucede, también hay que esperar la publicación de las reglas para que el SAT otorgue los permisos para los RFE.

Por el momento, la opción más viable es que las empresas que operan en un RFE se certifiquen en IVA y IEPS, con el objetivo de aplicar un crédito fiscal por el equivalente a 100 por ciento del IVA e IEPS por la importación temporal de mercancías, detalló.

El cobro también aplica para los regímenes Immex; depósitos fiscales para el proceso de ensamble y fabricación de vehículos, y los de elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado.