Economía

Producen en México leche sin hormonas artificiales

Productoras lácteas mexicanas han comenzado a vender leche
sin la hormona artificial conocida como somatotropina bovina sintética BST, puesto que este tipo de bebidas tienen un mayor valor en el mercado frente a la leche leche regular.
Valente Villamil
29 junio 2016 23:0 Última actualización 30 junio 2016 5:5
leche

Lala comenzó a vender leche sin BST, una hormona sintética que ayuda a las vacas a producir hasta 15 por ciento más leche. (Bloomberg)

En México se comenzó a vender leche producida sin hormonas artificiales – un elemento conocido como somatotropina bovina sintética BST–, tal como ocurre desde hace años en la Unión Europea, Japón y Nueva Zelandia.

Lala comenzó a vender leche sin BST, una hormona sintética que ayuda a las vacas a producir hasta 15 por ciento más leche, y aunque no se ha probado que es dañina para la salud, es un elemento cuestionado por científicos en el mundo.

Elanco, que en México comercializa esta sustancia, defendió que su uso es totalmente seguro tanto para la vaca, como para el ser humano. “Son más de 50 países en el mundo cuyos organismos regulatorios avalan la seguridad del producto para el humano y el animal”, dijo Daniel Pérez, gerente de comunicación para América Latina de Elanco.

Eduardo Gómez-Pezuela Roji, de la empresa Cuadritos que produce la leche orgánica Bové sin hormonas artificiales, dijo que este tipo de bebidas tienen un mayor valor en el mercado, frente a leche regular cuyo precio va cayendo.

“En el mundo orgánico no apelamos a una explotación intensiva porque hay un sobreprecio. Yo no tengo que producir más para ganar cuando puedo producir menos con calidad orgánica y ganar lo mismo”, dijo Gómez Pejuela.

Se buscó entrevista con Lala, pero no hubo respuesta.

“La Unión Europea cree que no sería acertado proceder con la estipulación de un estándar internacional de una sustancia cuando se necesita más información para descartar las preocupaciones relacionadas con la resistencia de bacterias”, señaló un especialista de Bélgica en su posicionamiento durante la 38 sesión de la comisión del Codex Alimentario en el que no se logró consenso para un límite estándar de residuos de BST en la leche.