Economía

Prevén que siga semiestancamiento de la actividad

El Grupo Nuevo Curso de Desarrollo expuso que México enfrentará en los siguiente años restricciones o ajustes del gasto público y brecha laboral.
Redacción
01 septiembre 2016 22:8 Última actualización 02 septiembre 2016 9:4
petróleo

Además de la desaceleración global, desde mediados de 2014 han incidido las caídas de los precios de exportación del petróleo y de la actividad de la construcción. (Bloomberg)

En los próximos años prevalecería en el país el semiestancamiento de la producción; circunstancias de relativa estabilidad nominal, excepto del tipo de cambio; restricciones o ajustes del gasto público, sobre todo a la inversión; e ingresos reales y brecha laboral que aún no superan las cotas anteriores a la crisis de 2009, consideró el Grupo Nuevo Curso de Desarrollo.

Integrado por figuras como Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Rolando Cordera, Carlos Heredia y Francisco Suárez Dávila, el grupo expone que se requiere una reforma fiscal de fondo que contemple, además de la supresión de exclusiones y la mayor progresividad del impuesto sobre la renta, en especial el de las personas y otras figuras impositivas como el impuesto a las transacciones financieras, al patrimonio y a las herencias y legados, entre otros.

De acuerdo con el grupo, el crecimiento económico logrado entre 2013 y 2015, y el que puede esperarse el presente año, así como en 2017 y 2018, se sigue ubicando muy por debajo de las estimaciones que realizaron las autoridades al inicio del actual periodo de gobierno, “y sobre todo de las difundidas como soporte y argumento en la promoción de las reformas estructurales”.

Explicaron que además de la desaceleración global, desde mediados de 2014 han incidido las caídas de los precios de exportación del petróleo y de la actividad de la construcción.

“Pero ahora también influye, sobre todo en el primer semestre de 2016, el ajuste en las finanzas públicas, en particular en la inversión, y la caída de las exportaciones. Esta última sumada al notable aumento de algunas importaciones, en especial las de gasolinas, petroquímicos y otros bienes intermedios, además de las agrícolas, han provocado el deterioro creciente de la balanza comercial”, indicaron.

Añadieron que en estas circunstancias, la política de gasto ha jugado un papel procíclico, “a favor del lento crecimiento, y subordina de nuevo el desempeño de la actividad productiva y del empleo a la estabilidad de precios”.

En lo inmediato, apuntaron, la contención de los egresos ha tenido impacto sobre todo en la inversión pública, que ya venía sufriendo cuantiosas reducciones en los últimos siete años, pero también ha repercutido en algunos programas sociales.

Además, subrayaron los desajustes estructurales en las cuentas externas que están más allá del déficit comercial.

“En 2015, por primera vez en largo tiempo, el ingreso por inversión extranjera directa fue insuficiente para financiar el déficit de la cuenta corriente. La política cambiaria permitiría quizá responder al deterioro de la balanza comercial, pero no al conjunto de los pagos externos”, expusieron.

Por otro lado, destacaron la débil situación financiera de Pemex que desde finales de 2015 llevó a sus auditores externos a señalar en su informe de auditoría más reciente, que existen dudas importantes acerca de la capacidad de la empresa para continuar operando.

A lo anterior, agregaron, se suman las situaciones de creciente tensión e incertidumbre social y política que enfrenta el país.

“Se ha hablado de crisis de gobernabilidad, ante el surgimiento y persistencia de focos de conflicto y enfrentamiento”, expresaron.

Consideraron que ante varios de estos conflictos la respuesta oficial ha sido errática e insuficiente.

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