Economía

Prevé IP amparos por reforma hacendaria

10 febrero 2014 4:13 Última actualización 03 octubre 2013 5:54

[Juan Pablo Castañón, presidente de la Coparmex, asegura que la reforma inhibirá la inversión y el empleo / Braulio Tenorio / El Financiero] 


 
Isabel Becerril
 
 
 
De aprobarse la iniciativa de reforma hacendaria en los términos propuestos por el gobierno federal, se anticipan amparos por parte del sector empresarial debido a las afectaciones que tendrían en sus negocios, adelantó Juan Pablo Castañón, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
 
 
A casi un mes de que el Ejecutivo federal entregó al Congreso de la Unión su propuesta de reforma hacendaria para su análisis y aprobación, en su caso, persiste la inconformidad por parte de la iniciativa privada, por considerar que la iniciativa inhibirá el crecimiento económico, la inversión y la generación de empleos.
 
 
El dirigente de la Coparmex señaló que 90 por ciento de la iniciativa de reforma hacendaria presenta observaciones, algunas de “fácil corrección y otras de fondo” e insistió que la propuesta tal y como está no resuelve los problemas del país, porque no deja de ser una miscelánea fiscal que tendrá que corregirse cada año.
 
 
Desde su perspectiva, el gobierno todavía está a tiempo de evitar el deterioro de la confianza de los inversionistas si acepta la modificación a la reforma fiscal que presentó a los diputados y senadores, que no sólo no impulsa a la economía, sino pone más obstáculos a las empresas, impulsa la informalidad e inhibe la inversión.
 
 
Observó que la iniciativa no deja claro el proyecto de país que el gobierno quiere construir, y señaló que en ella hay contradicciones e insuficiencias, lo que da como resultado un marco fiscal con altos costos sociales.
 
 
Aseguró que la estructura fiscal para los ingresos, en los hechos, implicaría para las empresas una afectación de 50 por ciento; entre 30 por ciento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a nivel corporativo, más 10 por ciento en el pago de dividendos, además del pago de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU); por lo tanto, “no hay empresa en México que resista un incremento”.
 
 
Durante la conferencia para socios de la Coparmex, titulada “Implicaciones y afectaciones de la iniciativa de reforma fiscal”, Juan de Dios Barba, expresidente del organismo en el Distrito Federal, planteó que si el Congreso aprueba la reforma tal y como ésta, los empresarios deben unirse y promover amparos en contra de los cambios fiscales.
 
 
El economista Arturo Damm dijo que si el gobierno hubiera propuesto un impuesto único al consumo a una tasa de 10 por ciento, habría recaudado más que los 15 gravámenes juntos que integran nuestro marco tributario.
 
 
Aseguró que esa es la reforma fiscal que necesita el país, pues generaría riqueza e involucraría a todas las personas físicas sin excepción, además de que contribuiría a incrementar el gasto público.
 
 
Reiteró que con un impuesto a las ventas, el gobierno federal recaudaría lo mismo que con los 15 impuestos que hoy tiene, esto además nos haría más competitivos y generaría riqueza, es el único camino correcto al progreso.
 
 
Jonathan Heath, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), acusó que la propuesta hacendaria de Enrique Peña Nieto atenta contra el crecimiento económico del país y pone en riesgo la recuperación de nuestra economía que es incipiente y frágil.
 
 
Advirtió que si la iniciativa es aprobada por el Congreso, no podría sobrevivir por un largo periodo, porque desalentaría a todos los motores de la economía, porque no sólo pretende cobrar más impuestos a los que más tienen, sino a la gran mayoría de la población y de las empresas y “sólo porque el gobierno quiere más dinero”.
 
 
Entre las afectaciones de la reforma fiscal, en la inversión y empleo formal, la Coparmex mencionó el ISR a dividendos y aseveró que la tasa efectiva pasaría de 30 a 37 por ciento, nivel que sería superior a países como Estados Unidos.
 
 
Otro de los impactos, agregó, es la deducibilidad parcial de prestaciones sociales, repercutirá en un aumento de entre 2 a 5 por ciento en la tasa efectiva del ISR.