Economía

Presidente de Goldman insta a Gran Bretaña a permanecer en la UE

Gary Cohn, presidente de Goldman Sachs, señaló que para el Reino Unido es imperativo mantener la industria de servicios financieros en Londres ya que su salida pondría en riesgo el estatus de la capital como uno de los principales centros económicos.
Reuters
24 enero 2015 11:53 Última actualización 24 enero 2015 11:53
Un sondeo de Survation encargado por la campaña prounionista Better Together (Mejor juntos) halló que el apoyo a seguir formando parte de Reino Unido era del 54 por ciento. (Reuters)

Un sondeo de Survation encargado por la campaña prounionista Better Together (Mejor juntos) halló que el apoyo a seguir formando parte de Reino Unido era del 54 por ciento. (Reuters)

LONDRES.- El presidente de Goldman Sachs instó a Gran Bretaña a permanecer dentro de la Unión Europea, advirtiendo, antes de una elección general que se realizará en mayo, que una salida pondría en riesgo el estatus de la capital como uno de los principales centros financieros.

En una entrevista con la BBC, Gary Cohn dijo que el banco de inversión quería seguir operando en Londres, la única capital financiera que rivaliza con Nueva York y sede de las oficinas centrales de Goldman Sachs.

"Creo que para Reino Unido es imperativo mantener la industria de servicios financieros en Londres", dijo el presidente y presidente de operaciones del banco. "Todos queremos seguir en Londres".

"Creo que tener una gran capital financiera del mundo, quedarse en Reino Unido y que Reino Unido sea parte de Europa es lo mejor para todos nosotros".

El primer ministro británico, David Cameron, ha prometido renegociar los términos de la membresía de Gran Bretaña a la Unión Europea y realizar un referéndum de "dentro-fuera" si es reelegido en mayo, lo que hace temer que la sexta mayor economía del mundo pueda salir del grupo, al que se unió en 1973.

La promesa de realizar una votación a fines de 2017 preocupa en particular en la City, entre los miles de banqueros, operadores, y aseguradoras que temen que una salida pudiera dejar a Gran Bretaña fuera del mercado, de unos 500 millones de habitantes.