Economía

Potencial millonario
para proveedores automotrices

Las oportunidades para los proveedores nacionales del sector automotor fluctúan entre 9 mil y 38 mil millones de dólares, por lo que desarrollar nuevas empresas de este tipo beneficiaría a la economía del país, señalan analistas.
Dainzú Patiño
16 julio 2014 23:54 Última actualización 17 julio 2014 5:0
Coche Nissan

México cuenta con nuevo nicho automotriz: las marcas premium como Nissan-Daimler.(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Rumbo a la consolidación como segundo exportador a nivel mundial de vehículos ligeros prevista para 2018, cuando se producirían cerca de 4 millones de unidades al año, México toma un segundo vuelo como destino para las inversiones de la industria automotriz; ahora, para atender otro segmento: el Premium, derivado de los anuncios de inversiones de Audi, Nissan-Daimler y BMW.

Al respecto, las oportunidades para el desarrollo de proveedores nacionales del sector automotor fluctúan entre 9 mil y 38 mil millones de dólares, en vista del importante volumen de autopartes que actualmente se importan para producir vehículos ligeros en México.

En tanto, a las empresas les interesa tener a sus proveedores lo más cerca posible con el fin de cumplir con el contenido nacional y reducir sus costos de mano de obra, transportación y logística.


Óscar Silva, director del Global Strategy Group de KPMG en México, estimó que la proveeduría nacional representa 60 por ciento, aunque este porcentaje puede variar de acuerdo a cada armadora y modelo de auto.

Por su parte, Óscar Albín, presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA), expuso que del porcentaje de la proveeduría automotriz nacional los fabricantes importan 50 por ciento de los materiales o insumos que necesitan.

Datos de la INA arrojan que México es el quinto país importador de autopartes en el mundo y el año pasado compró 38 mil 897 millones de dólares para completar las líneas de producción de las armadoras de autos instaladas en territorio mexicano.

Esta cifra representó 51 por ciento del valor de la producción del sector en 2013, que sumó 76 mil 800 millones de dólares y que en 2018 se espera que rebase los 93 mil millones de dólares para contribuir al armado de más de 4 millones de vehículos, según estimaciones de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Albín señaló que en la actualidad el INA realiza un proyecto con las armadoras, para identificar y atacar las importaciones a través del desarrollo de proveeduría nacional y la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED).

“De los 38 mil millones de dólares que se importan hoy en día, si hacemos un trabajo coordinado de proveedores e IED, podemos –cuando menos– eliminar una cuarta parte de toda la importación, y así generar mayor beneficio para las empresas en México”, explicó.

¿OPORTUNIDADES?

Rafael López, director de Logística de Ford México, explicó que la mayor oportunidad para las empresas de capital mexicano es proveer bienes de segunda y tercera líneas (Tiers 2 y 3), ya que por lo general las empresas armadoras llegan con sus proveedores Tier 1 para cumplir con los estándares que se exigen a nivel mundial.

Por lo regular los Tier 2 que entregan partes a la planta automotriz, y Tier 3, que surten materias primas, suministran productos como aceite y acero automotriz, acojinamiento, alfombras, baleros, bisagras, espejos, espuma para asientos, empaques, estampados, mofles, partes de frenos y pintura.

“Empresas alemanas de autopartes como Bosch están muy interesadas en comprar productos a las Pymes en México”, refirió por su parte Johannes Hauser, director general de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (Camexa).

Desarrollar nuevas empresas de este tipo en el país, que sean nacionales, tendría un efecto más favorable para la economía nacional, dijo.

En México hay en promedio mil 200 fábricas de autopartes pertenecientes a unas 500 marcas, muchas de ellas trasnacionales.
Las mexicanas están dedicadas principalmente a la fabricación de componentes menores o al mercado de repuestos, además de que existen pocas empresas de capital nacional que son Tier 1. Entre éstas se encuentran San Luis Rassini, Nemak, Metalsa, Marsimex, Grupo Bocar y Argomex, dijo el presidente de la INA.

De acuerdo con Albín, las empresas mexicanas no han desarrollado productos porque tecnológicamente se requiere de una gran inversión y conocimiento. Además de que ha faltado mayor comunicación entre los proveedores de primera y segunda línea.

Enrique de la Madrid, director general del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), explicó que la falta de financiamiento es una de las principales razones por las que las Pymes no amplían su capacidad o acceden a nuevas tecnologías, y por ende no llegan a integrarse a las cadenas de suministro. Señaló que la institución está por anunciar un nuevo producto para el desarrollo de proveedores, específicamente de la industria automotriz.

Para Rogelio Garza, subsecretario de Industria y Comercio, como parte del apoyo a proveedores de la industria automotriz, un proyecto inicial con la autopartista Bosch, ya tiene identificados a 20 proveedores nacionales con potencial para suministrarla.

“El tiempo para el desarrollo de proveedores debe ser ahora; el tiempo es justo en proporción a las fechas que tienen las armadoras para arrancar operaciones, y lo harán con o sin proveedores de capital mexicano”, culminó el director de Camexa.

en promedio el 70%.