Economía

¿Por qué preocupa que China se anexe a la ola de pérdidas bursátiles?

12 febrero 2014 4:29 Última actualización 24 junio 2013 15:33

 [Bloomberg] 


 
Antonio Sandoval
 
La semana inició mal para los mercados financieros globales, tal como terminó la anterior, en medio de la incertidumbre y la ola de pérdidas que se han generado después de que la Fed abriera la puerta para empezar el desmantelamiento de los estímulos monetarios, lo que según analistas iniciará en octubre próximo.
 
Hoy lunes 24 de junio, la bolsa de valores China se desplomó 5.3%, que es su mayor descalabro en 4 años desde mediados de 2009. Pero esta caída tiene sus particularidades; de hecho, la entrada de China a la ola de pérdidas globales puede ser el ingrediente que se requiera para que el escenario se complique un poco más.
 
En realidad, la economía China está preocupando al mundo desde hace algunos meses; hace poco el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó la expectativa de crecimiento del gigante asiático a menos de 8% para el presente año, una cifra que para casi cualquier país del mundo sería un milagro económico y quizás la mejor noticia de su historia, pero para China no es así: el país requiere crecer cerca de 10% para mantener el dinamismo económico de su población.
 
El dragón asiático está en problemas y ya se refleja en los precios de los commoditites, que en el año pierden considerablemente; no es un secreto que dicho desempeño está ligado a la actividad económica en China.
 
Por ejemplo, sabemos que China es el segundo consumidor de metales preciosos e industriales a nivel global, con el descenso de la demanda se espera un desplome de precios a nivel global.
 
El desplome de la bolsa de China en 5% saca también a flote los riesgos que corre el mundo al estar recargado en una economía cuyas tasas de crecimiento empiezan a moderarse; muchos consideran que podrían empezar a mostrar cierto declive (las tasas).
 
Ése es justo el temor en los mercados, de ahí que las cifras de crecimiento económico, producción manufacturera y confianza del consumidor parezcan las claves para China y para todos los mercados en las siguientes semanas.