Economía

¿Por qué cayó el oro 9.15%, su precio más bajo en 2 años?

12 febrero 2014 4:52 Última actualización 16 abril 2013 7:51

[Bloomberg] ANÁLISIS: Se trata de la mayor pérdida para un solo día desde octubre de 2008. 


 
Antonio Sandoval
 
La onza de oro en su modalidad spot se desplomó el lunes 15 de abril en los mercados internacionales ante señales de debilidad en la economía china, la nación que más demanda commodities en el mundo. La caída del metal dorado también estuvo asociada a movimientos de intercambio del lingote en el ámbito global.
 
El precio de la onza de oro en el mercado de Nueva York cerró en 1,398 dólares, lo que representó una caída de 9.15%; se trata de la mayor pérdida para una sola jornada en los últimos 4.5 años, desde el 13 de octubre de 2008, cuando descendió 9.66 puntos porcentuales.
 
Cifras del Producto Interno Bruto en China, junto con datos de producción industrial también en ese país, y el índice de actividad manufacturera en Nueva York, entre otros, fueron los factores que causaron el desplome del precio de la onza de oro, debido a que son interpretados como la muestra de que las economías globales todavía no salen plenamente de sus crisis.
 
Asimismo, el precio de cierre del metal áureo significa su valor más bajo en los dos últimos años, pues el 18 de febrero de 2011 cotizó en 1,386.5 unidades.
 
En medio de la volatilidad financiera global, una de las opciones de cobertura más demandada es la del mercado de metales, donde la onza del metal precioso ha jugado un papel destacado.
 
Por ejemplo, en junio de 2008, eCae 9.15%; el semestre previo al inicio de las crisis globales, la onza de oro cotizó en 890 dólares en el mercado de Nueva York, era el principio de un ciclo que la llevó a casi 1,900 dólares en septiembre de 2011, un crecimiento nominal de 113%. 
 
Debido a que el tema en este momento es de crecimiento y no de volatilidad financiera global, es entendible que los precios internacionales de la onza de oro se hayan deslomado como lo hicieron en la sesión de ayer.
 
Pero la tendencia tampoco es de un solo día; en lo que va del año se acumula un retroceso de 16.14 puntos porcentuales y desde su punto más alto observamos un descenso de 26.36%.
 
El tema del crecimiento económico está ganando peso en el ánimo de los inversionistas y de los bancos centrales. Cuando la volatilidad financiera global evidenció un panorama adverso, la onza de oro brilló con luz propia ante las coberturas con instrumentos físicos que realizaban los inversionistas, pero la emergencia terminó.
 
Es decir, estamos en otra etapa de los periodos de crisis. La primera es el colapso de indicadores, empresas e incluso gobiernos; la segunda es la volatilidad financiera plena; la tercera es el resurgimiento; la cuarta etapa es la recaída y eventual extensión de la crisis. En ese periodo estamos, en un escenario de recaída por las cifras macroeconómicas que señalan debilidad en varias partes del mundo.