Economía

Política monetaria de la Fed hace perder brillo a inversiones en pesos

10 febrero 2014 5:16 Última actualización 25 agosto 2013 20:50

[En el segundo trimestre del año se registró una salida sin precedente de flujos de capital del mercado accionario. Cuartoscuro] 



Esteban Rojas H.
 
La frase de que México está de moda, muy repetida al arranque del año, está perdiendo atractivo entre inversionistas extranjeros, hecho que contribuye a prender los focos de alerta.

En el segundo trimestre del año se registró una salida sin precedente de flujos de capital del mercado accionario por cuatro mil 941 millones de dólares, monto que contribuyó a un desplome de 7.8 por ciento en el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en dicho periodo.

Por su parte, la entrada de capitales al país, dirigida al mercado de dinero, ascendió a sólo mil 745 millones, la más baja para un mismo lapso desde el 2009.

La cuenta financiera de la balanza de pagos --que registra las entradas y salidas de divisas por concepto de inversiones y de préstamos-- hubiera sido negativa de no haber sido por la venta del emblemático Grupo Modelo a la empresa belga Anheuser/Busch InBev.

El saldo de la cuenta financiera fue positivo por 10 mil 587 millones de dólares en el periodo de abril a junio de 2013, pero si a esta cantidad se le restan los 13 mil 249 millones, proveniente de la enajenación de Gmodelo, el saldo se tornaría negativo en dos mil 662 millones de dólares.

Un saldo negativo en la cuenta financiera de la balanza de pagos no ocurre desde 2009, en plena crisis económica mundial originada en el sector inmobiliario de Estados Unidos.

La entrada de flujos del exterior dirigidos a la compra de valores gubernamentales experimentó también un drástico freno, al ascender en el segundo trimestre a mil 745 millones de dólares, muy lejos de la entrada promedio de 11 mil 196 millones de los cinco trimestres anteriores.

El menor dinamismo en la llegada de flujos de capitales de portafolio muestra que el país ha perdido atractivo para este tipo de inversiones, sobre todo por la preocupante alza en las tasas de interés estadunidenses, la cual puede agudizarse en caso de que la Reserva Federal empiece a restringir su compra de bonos, actualmente de 85 millones de dólares mensuales.

En el mercado cada vez se escucha con mayor frecuencia que un apretón a la política monetaria estadunidense podría ocurrir en septiembre, dependiendo de la evolución de los indicadores económicos, particularmente los del empleo.

Entre las implicaciones de una extensión y profundización de cambio en la orientación de los flujos de capitales foráneos, estarían las presiones alcistas adicionales sobre las tasas de interés y en el tipo de cambio peso-dólar, así como un sesgo bajista en el precio de las acciones.

Los menores recursos provenientes del exterior son una variable restrictiva para el crecimiento económico de nuestro país que obligan a acelerar las reformas estructurales.

El tiempo se agota y será muy difícil sustituir la inversión especulativa o de portafolio por otra orientada a la actividad productiva, en un marco de mayor competencia por los recursos financieros foráneos.