Economía

Poder de compra se desploma 43.1% en el sexenio

13 febrero 2014 5:0 Última actualización 27 noviembre 2012 20:31


Edgar Amigón
 
A pesar de los pronunciamientos triunfalistas del actual gobierno en materia salarial, el deterioro del poder de compra de los trabajadores sigue acentuándose y tan sólo en la actual administración el ingreso base ha perdido 43.10%, de acuerdo con el reciente estudio del Centro de Análisis Multidiciplinario (CAM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
 
Del primero de enero al primero de octubre de este año, el salario mínimo ha perdido un 0.36 de su poder de compra, dice el documento.
 
En el estudio denominado 'Una Nueva Crisis para los Trabajadores Mexicanos', la máxima casa de estudios del país dice que la composición del empleo ha observado un cambio a partir de los años 90 y por tanto una reducción de sus percepciones.
 
“Por una parte el empleo ha continuado desplazándose desde los sectores productores de bienes hacia los de servicios. En promedio 90 de cada 100 nuevos empleos generados en esa década para el caso de América Latina correspondieron a las actividades de servicios, esta misma tendencia se aplica para el caso de la economía mexicana”, dice la investigación.
 
Añade que con el crecimiento del sector servicios, el empleo formal tiende a modificar sus características.
 
"En este sexenio las condiciones de trabajo de la fuerza laboral se han modificado, está en curso la política de flexibilización que consiste en la multiplicación de los contratos de trabajo atípicos, la creciente incidencia de los contratos por tiempo parcial, la eliminación del derecho a la permanencia en el trabajo, y por tanto desaparece la prima de antigüedad y de la jubilación del trabajador, la proliferación de los contratos por tiempo determinado y el uso indiscriminado de la subcontratación”, señala el estudio.
 
A todos lo anterior, dice el reporte, la reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) tiene la finalidad de garantizar mano de obra de bajo costo al capital extranjero y capital nacional, ya que actualmente los contratos colectivos, las prestaciones como la jornada de ocho horas y otros derechos ganados por los trabajadores son un impedimento para la entrada de la inversión extranjera especulativa no productiva.
 
De acuerdo con la OIT, para estar en condiciones de empezar a disminuir el número de mexicanos mayores de 18 años que están desempleados, se requiere generar anualmente 1 millón 700,000 plazas, lo cual sólo será posible manteniendo como mínimo tasas de crecimiento del 6% del PIB anual.
 
Siempre según el organismo, el crecimiento económico inconsistente y las nuevas formas de contratación han originado un virtual estancamiento en la generación de empleos formales, lo que aunado a una inflexible estrategia de topes salariales ha llevado a la pauperización a más del 70 por ciento de la población en el país.
 
“Además el empleo crece a una tasa de 1.7% frente al 3.9% de la PEA, lo que arroja un déficit de 2.2% anual que se traduce en más de 700,000 plazas laborales que cada año se acumulan al rezago histórico”.
 
El centro de investigación de la UNAM dice que aunado a las pocas opciones laborales del país, los que logran tener un trabajo estable experimentan un deterioro del poder de compra.
 
En el caso del salario mínimo, de diciembre de 1987 a enero de 2012 ha acumulado una pérdida en su poder adquisitivo del 82.36%.
 
“Es decir, actualmente se requieren más de 6 salarios mínimos para adquirir la Canasta Obrera Indispensable (COI) cuyo costo es era $382.57 en enero de 2012 (Dicha canasta la consume una familia de 5 personas, 2 adultos, un joven y dos menores, y está conformada por 35 bienes y servicios; 27 alimentos, 3 productos de aseo personal y del hogar, transporte, energía eléctrica, y gas. La indicada canasta no incluye gastos en renta, salud, educación, vestido y calzado, diversiones)”, de acuerdo con el CAM.
 
A manera de conclusión, señala que durante los últimos 25 años de gobiernos neoliberales, del 16 de diciembre de 1987 al primero de enero del año 2012 la pérdida acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo es de 82.36%.
 
“El 16 de diciembre de 1987 con un salario mínimo de $6.47 se podían comprar 32.4 kg. de tortillas, para el primero de octubre del año 2012 con una cotización del minisalario de $62.33 diarios, sólo se pueden comprar 4.98 kg., es decir, menos una sexta parte de lo que se podía adquirir del básico en 1987”, indica el documento.
 
Otro ejemplo es el trasporte, el más utilizado, el Metro. En diciembre de 1987 con un salario mínimo se podían comprar 129 boletos, al primero de octubre de 2012 únicamente se pueden comprar 20.7 boletos, que significan un 16% (menos de una quinta parte) de los viajes en metro que se podían realizar en 1987 con un minisalario, termina la investigación de la UNAM.