Economía

PIB avanzará lento por política monetaria

Pese a que la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto es de entre 1.9 y 2.05 por ciento en 2017, la desaceleración de la manufactura afectaría el incremento general de este. 
Leticia Hernández
06 julio 2017 1:54 Última actualización 06 julio 2017 5:5
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(Bloomberg)

El bajo ritmo de las exportaciones y producción manufacturera, la lenta expansión del crédito y la estabilización en la tasa de desempleo indican una desaceleración de la economía en los próximos meses, advirtió la calificadora HR Ratings.

“Es inevitable que se tenga un efecto por la política monetaria, de hecho ya se está sintiendo; pero la gran incógnita es la manufactura”, dijo en conferencia de prensa Félix Boni, director general de Análisis de la calificadora, al hablar sobre los riesgos económicos para la segunda mitad del 2017.

El crecimiento reportado hasta ahora en el sector manufacturero se explica en buena medida por una favorable base de comparación con la primera mitad del 2016, pero a partir de este mes de julio se anula ese efecto porque fue un año atrás cuando comenzó el repunte y advirtió que en adelante las tasas de crecimiento del sector serán menos altas.
“Mucho se habla entre analistas de EU que el repunte del mercado de automóviles entre el consumidor se acerca a su fin”.

Con una expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), de entre 1.9 y 2.05 por ciento en 2017, el especialista señaló que el consumo se ha mantenido sólido apoyado en las remesas y el incremento en el número de asegurados al IMSS. No obstante, comienzan a verse tasas de crecimiento más lentas en el otorgamiento del crédito al consumo y a la vivienda debido al efecto de la política monetaria.

Para el 2018 estimó que los recortes del gasto público también reducirán el ritmo de expansión de la economía, sobre todo por menor inversión pública y también privada ante la incertidumbre que se genere por el cambio de presidencia.

Por otra parte, advirtió que la inflación comenzará a ajustarse a la baja a un ritmo lento, pero las tasas de interés del Banco de México no podrán bajar probablemente hasta la segunda mitad del 2018.