Economía

Petróleo de EU atraería interés de refinadores

El procesamiento de crudo estadounidense es un negocio que atrae cada vez más en México, donde se operaría a través de pequeñas refinerías para atender centros urbanos, con inversiones modestas de hasta 2 mil millones de dólares.
Sergio Meana
16 agosto 2015 23:48 Última actualización 17 agosto 2015 5:0
crudo petróleo refinería (Bloomberg/Archivo)

crudo petróleo refinería (Bloomberg/Archivo)

La aprobación para que Pemex importe 100 mil barriles diarios de crudo ligero de Estados Unidos abre una oportunidad de negocio: la refinación privada en México.

Empresarios y analistas afirman que se trata de un negocio que despierta cada vez más interés y que operaría bajo el modelo de pequeñas refinerías para atender centros urbanos, con inversiones modestas de hasta 2 mil millones de dólares.

“Lo vemos como un negocio muy atractivo, que se creen refinerías en los centros urbanos y que completen el abasto en distintas zonas con inversiones de mil a 2 mil millones de dólares en vez de las inversiones ‘monstruosas’ de 15 mil millones de dólares y resulta buen negocio”, dijo Erik Legorreta, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Petróleo (AMIPE).

Aunque por ahora la importación de crudo de EU es sólo para consumo de Pemex, es un hecho que este primer paso traerá una relajación de la política de exportaciones estadounidenses por lo que se permitirán cualquier tipo de envíos de crudo al extranjero en un futuro cercano.

Duncan Wood, director del Instituto México del Wilson Center en Washington, explicó que la capacidad de las refinerías en EU está en su máximo nivel dado que mucho del crudo que sale de los yacimientos de shale es ligero y allá tienen refinerías para crudos pesados, por lo que compañías americanas buscarían instalarse en México.

Sin embargo, se deben resolver problemas como la integración regional de las refinerías, el riesgo de las inversiones a largo plazo en un mercado que depende de márgenes y la seguridad de los gasoductos y pipas opinó Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC.