Economía

Peligra mercado de plaguicidas por impuesto ambiental

El mayor impacto del llamado “impuesto verde” que pretende incentivar la producción de plaguicidas naturales, que aún no ha demostrado la eficiencia de éstos, es la caída en el rendimiento del cultivo de alimentos y la fuerte distorsión de precios.
Gabriela Chávez / corresponsal
01 junio 2014 15:3 Última actualización 01 junio 2014 15:9
Producción agrícola

El consumo de plaguicidas en México observó una tendencia creciente desde 2003. (Reuters/Archivo)

GUADALAJARA.- El impuesto ambiental a los plaguicidas en México está haciendo tambalear un mercado estimado en mil millones de dólares (aproximadamente 13 mil millones de pesos) y una producción cercana a dos millones de toneladas, señaló Froylán Avendaño Rey, presidente de la asociación de Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología (Proccyt).

El mayor impacto del llamado “impuesto verde” que pretende incentivar la producción de plaguicidas naturales, aun cuando no se ha demostrado la eficiencia de éstos, es la caída en el rendimiento del cultivo de alimentos y la fuerte distorsión de precios, explicó el entrevistado.

Esto porque hoy se tienen productos que no saldan IEPS y otros que pagan tasas variables aunque con base en criterios erróneos, añadió.

“En la reforma (fiscal) se basaron en una tabla que establece cinco niveles de toxicidad cuando en la norma de etiquetado (NOM-232-SSA1-2009) sólo hay cuatro clasificaciones”, denunció Avendaño.

Las tasas del IEPS son: 6, 7 y 9 por ciento, según el nivel tóxico determinado en la etiqueta del plaguicida, aunque durante 2014 el impuesto se saldará al 50 por ciento.

“Son variados impuestos y esto hace muy difícil la administración y el control fiscal, sobre todo para pequeños distribuidores quienes manejan diferentes productos”, señaló Avendaño.

Ante el impacto negativo sobre la producción y la baja recaudación que el gravamen ha generado, pues en los primeros meses de este año el SAT sólo ha registrado un ingreso de 32 millones de pesos por este concepto, los empresarios piden su derogación.

De acuerdo con datos de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), el consumo de plaguicidas en México observó una tendencia creciente desde 2003, abastecido principalmente por importaciones, llegando a casi cinco millones de toneladas en 2011.

Sin embargo el sector corre riesgo de retroceder y el campo puede sucumbir ante plagas no atendidas, advirtió Avendaño.