Economía

Oklahoma, en riesgo de sismos de origen humano

La producción de crudo de Oklahoma se duplico en cinco años y se situó como el sexto productor de EU; pero el costo es una mayor actividad sísmica y de mayor intensidad.
Bloomberg
03 marzo 2017 21:1 Última actualización 05 marzo 2017 5:0
Oklahoma (Bloomberg)

Oklahoma (Bloomberg)

La cantidad de temblores que afectan a Oklahoma, estado rico en petróleo, se ha reducido desde que los reguladores comenzaron a tomar enérgicas medidas contra la inyección de agua de desecho de los pozos de petróleo y gas natural, pero el estado todavía corre el riesgo más alto del país de sufrir terremotos inducidos por la acción humana.

Los nuevos mapas de sismicidad publicados el miércoles por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) muestran que una franja de Oklahoma y el sur de Kansas probablemente experimente terremotos de alta magnitud este año.

El USGS también identificó a la Cuenca Ratón, que comprende parte de Colorado y Nuevo México, como una zona de alto riesgo.

En los últimos años, Oklahoma ha sido testigo de un marcado aumento del número de sismos de una magnitud de 2.7 o más. Los geólogos, incluidos los del USGS, atribuyen ese salto a la mayor frecuencia de la inyección de agua de desecho a gran profundidad.

El estado aumentó su producción de crudo a más del doble de 2011 a 2015 y es el sexto productor de Estados Unidos.

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CUSHING, OKLAHOMA


Oklahoma, el sexto productor de crudo de EU (Bloomberg)


Los reguladores del estado, que buscan reducir los temblores, han dictado nuevas normas de producción que recortan los volúmenes de disposición de agua de desecho en unos 800 mil barriles diarios y limitan las posibilidades de la disposición futura en dos millones de barriles diarios.

Ese esfuerzo parece estar dando resultado, según el estudio del USGS, que muestra que la cantidad de sismos que sacudieron la tierra bajó de cuatro mil en 2015 a dos mil 500 en 2016.

“Este es un caso exitoso”, dijo Mark Petersen, responsable del Proyecto Nacional de Peligro Sísmico del USGS. “La colaboración entre distintos organismos y los reguladores ha reducido el peligro, lo cual es una buena noticia. La pregunta es: ¿podemos sostenerlo?”

La Comisión de la Corporación Oklahoma, que regula los pozos de petróleo y gas en el estado, también atribuyó la caída a sus normas sobre disposición de desechos y expresó en un comunicado que aquella “sirve para confirmar la validez del trabajo hecho en Oklahoma para reducir el riesgo de terremotos, así como la necesidad de que el esfuerzo continúe”.

Sin embargo, la cantidad de sismos es sólo un aspecto de la historia. Si bien la tasa de incidencia bajó, en 2016 se produjo el número más alto de temblores que superaron la magnitud de 4.0 en comparación con cualquier otro año.

El año pasado, Oklahoma también sufrió el terremoto más grande de la historia del estado, un sismo de magnitud 5.8 ocurrido el 3 de septiembre.