Economía

Nueva supervisión a bancos europeos podría inducir reestructuración: Coeure del BCE

El BCE asumirá en noviembre la tarea de supervisor de los bancos de la zona euro bajo el nuevo Mecanismo Único de Supervisión, que dará amplios poderes al organismo, como el derecho a exigir que los prestamistas aumenten sus reservas de capital.
Reuters
19 mayo 2014 10:3 Última actualización 19 mayo 2014 10:36
 [El organismo considera que el BCE debe tomar medias para despejar el peligro de la deflación./Bloomberg/Archivo]

El BCE asumirá en noviembre la tarea de supervisor de los bancos de la zona euro. (Bloomberg)

PARÍS.- Un nuevo régimen único de supervisión bancaria en Europa podría conducir a reestructuraciones en el sector, dijo Benoit Coeure, integrante de la directiva del Banco Central Europeo, agregando que él veía a los mercados de capitales como un factor clave para lograr un financiamiento más eficiente en el bloque.

El BCE asumirá en noviembre la tarea de supervisor de los bancos de la zona euro bajo el nuevo Mecanismo Único de Supervisión (SSM, por sus siglas en inglés), que dará amplios poderes al organismo, como el derecho a exigir que los prestamistas aumenten sus reservas de capital.

"La mera presencia del SSM podría inducir reestructuraciones en la medida que los bancos busquen reducir los márgenes como anticipo de una mayor competencia en el área del euro", dijo el miembro de la directiva del BCE en una conferencia en París.


"Esto se incrementará con la presión competitiva creada por la expansión de la banca electrónica", agregó.

Acerca de la composición del financiamiento en Europa, Coeure dijo que si bien la economía seguiría financiada principalmente por los bancos, "veo un mayor papel para los mercados de capitales como centrales para una combinación de financiamiento más eficiente".

Las regulaciones bancarias fueron ajustadas tanto a nivel nacional como internacional desde la crisis global de 2008-2009, bajo unas medidas para reducir las actividades riesgosas que golpearon al sector.

Sin embargo, como resultado de las regulaciones más duras y normas para reservas de capital más altas, muchos bancos limitaron sus créditos, afectando al nivel de actividad en la recuperación europea.