Economía

Nadie queda a salvo en rescate de Chipre

12 febrero 2014 4:55 Última actualización 26 marzo 2013 10:44

 [Bloomberg] Los inversionistas debaten quién será la próxima víctima de la crisis de la deuda.


 
Bloomberg
 
El rescate del país insular sienta precedentes para la eurozona que podrían quedar grabados en la memoria tanto de los depositantes como de los bonistas mientras los inversionistas debaten quién será la próxima víctima de la crisis de la deuda. Según las condiciones del acuerdo firmado ayer en Bruselas, los bonistas sénior de los bancos chipriotas asumirán pérdidas y se eliminarán en gran medida los depositantes no asegurados.


El mensaje de que los afectados de toda calaña pueden verse forzados a ayudar a un país con problemas de efectivo probablemente genere en los inversionistas más miedo de convertirse en blanco si Eslovenia, Italia, España o incluso Grecia es el país que sigue en la cola de los que necesitan ayuda.
 
El riesgo es que corridas bancarias y liquidaciones en el mercado de bonos se vuelvan más probables cuando un país solicite un nuevo rescate, dijeron economistas y académicos desde Nicosia hasta Nueva York.
 
“Ahora tenemos un nuevo tipo de norma y cada uno dentro de la eurozona tiene que sentarse a analizar qué implica para sus propias finanzas”, dijo en “The Pulse” por Bloomberg Television el Premio Nobel Christopher Pissarides, asesor del gobierno chipriota.
 
El índice Stoxx Europe 600 anuló un aumento anterior de 1% después de que Jeroen Dijsselbloem, que anoche presidió la reunión de ministros de finanzas de la región del euro, indicó que el modelo utilizado para recapitalizar los bancos chipriotas podría replicarse en otras partes.
 
Salvaguardas
 
Hasta ahora, los funcionarios de la región del euro no habían tocado a los depositantes y bonistas sénior de los bancos en su tentativa de estos últimos 3 años de rescatar las economías del bloque en dificultades en una serie de reuniones cumbre que han durado toda la noche.
 
La banca irlandesa quebró en parte debido a que su gobierno se negó a no cumplir con una garantía para los tenedores de depósitos establecida después de la quiebra de Lehman Brothers Holdings Inc. En España, los bonistas sénior de los bancos han sido protegidos, a diferencia de los inversionistas en la deuda subordinada y las acciones preferentes de Bankia Group. Y en Grecia, la reestructuración de deuda se estableció como para evitar la cesación de pagos.
 
En el caso de Chipre, esa tradición se abandonó. El pacto original, anunciado el 16 de marzo, escandalizó a los chipriotas imponiendo un gravamen a todos los tenedores de depósitos hasta que la oposición llevó a que quedara diluido en el acuerdo final que determinó la protección de las tenencias inferiores a 100,000 euros. También marca la primera vez que los bonistas sénior de un banco de la eurozona asumen pérdidas. En el caso del Banco Popular de Chipre, también conocido como Banco Laiki, esos bonistas serán eliminados.
 
“La crisis de Chipre inauguró algunos precedentes que llevarán a los inversionistas a preocuparse más por cómo evolucionan las crisis en la eurozona”, dijo Steven Englander, responsable de estrategia de divisas en el Grupo de los 10 en Citigroup Inc. de Nueva York.