Economía

Nada sencillo, adoptar la ley antilavado de dinero

10 febrero 2014 4:14 Última actualización 05 septiembre 2013 5:6

[Experto señala que implica un cambio cultural y ético dentro de las empresas / Bloomberg]


 

Adriana Rodríguez Canales

La implementación de la nueva Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita–que empezó a operar el 17 de julio- no será un proceso sencillo, porque implica un cambio cultural y ético dentro de las empresas.
 
 

De acuerdo con Rodolfo Islas, senior management de Ernst & Young, hay sectores que se han venido preparando desde que se aprobó la nueva regulación, como las distribuidoras de autos, las inmobiliarias, los casinos y centros de juegos, y casas de empeño, pero también hay otros negocios con actividades mixtas, como los despachos de servicios especializados o pequeños comercios, que desconocen si están sujetos a esta ley y cómo deben proceder ante estas disposiciones.
 
 
“El sistema financiero está muy preparado, es un tema que domina porque tiene disposiciones muy estrictas y son cumplimientos que viene haciendo desde hace muchos años. Para el caso de sujetos obligados, hay algunos que empezaron a tomar medidas desde que se aprobó la ley el año pasado; pero hay otros que aún están tratando de entender si están o no están dentro, como los despachos de servicios especializados, que a veces hacen operaciones que pudieran resultar sospechosas bajo la nueva ley a nombre de sus clientes.
 
 

“La experiencia que tenemos con nuestros clientes es que muchos de ellos apenas están viendo qué modificaciones a sus operaciones van a tener que realizar, cuando la ley ya entró en vigor. Esto nos habla de que todavía hay muchos negocios que no están preparados”, recalcó.
 
 
El experto también comentó que la implementación eficiente de esta ley no sólo dependerá de la voluntad de las empresas, sino también de un proceso de educación del cliente para que se preste a identificarse, e incluso a dar opciones a los negocios que se enfrenten a situaciones de violencia o amenazas que les impidan identificar a quienes estén realizando operaciones sospechosas.
 
 

Otro reto está relacionado con el control, la administración y el resguardo de la información, por lo que se requerirá de una mayor participación del sector tecnológico para que incorpore a su oferta los programas de manejo de información adecuados, y la capacitación del personal que estará inmerso en esta área.
 
 
“Se debe generar mucha conciencia de que hay que proteger a la empresa.
 
 
Lamentablemente en la mayoría de los casos de lavado de dinero, siempre hay un empleado involucrado. Por eso es muy importante que existan candados adecuados para evitar cualquier fuga”, recalcó Islas.