Economía

Economía mundial está peor en la práctica que en la teoría

Analistas señalan que pese a la flexibilización de la política monetaria, la caída a la mitad del precio del petróleo y la baja de las monedas no hay un auge económico como se esperaría.
Bloomberg
15 abril 2015 14:21 Última actualización 15 abril 2015 14:21
[El dólar se vende hasta en 13.35 pesos en el aeropuerto. / Arturo Monroy] 

[El dólar se vende hasta en 13.35 pesos en el aeropuerto. / Arturo Monroy]

La flexibilización de la política monetaria, la caída a la mitad del precio del petróleo y la baja de las monedas en muchos lugares del mundo deberían dar como resultado una expansión económica más rápida.

Sin embargo, cuando el Fondo Monetario Internacional dio a conocer sus pronósticos el martes, dejó su predicción de crecimiento mundial para este año sin cambios en 3.5 por ciento. Ese porcentaje es inferior al 3.9 por ciento que había calculado hace un año, antes de que el petróleo se desplomara, el dólar subiera y el Banco Central Europeo iniciara la flexibilización cuantitativa.

“Si hace quince años uno le hubiese dicho a alguien que este era el nivel de las tasas de interés y este el precio del petróleo, habría pensado que había un período de auge económico”, dijo Michala Marcussen, responsable mundial de economía de Société Générale SA en Londres. “Pero no lo hay”.

Marcussen sospecha que los motores confiables de la demanda de antaño ya no son tan poderosos como antes. Calcula que el estímulo que genera la baja de las tasas de interés, las facturas de electricidad y las monedas podría tener la mitad de la fuerza que los economistas habrían esperado anteriormente.

¿Por qué los motores de antes no dan más impulso a la expansión? La respuesta radica en una combinación de cambios estructurales y herencias de la crisis financiera de 2008-2009.

Los menores costos de endeudamiento probablemente se vean obstaculizados por la necesidad de reducir deudas, la renuencia de los bancos a otorgar préstamos y una normativa financiera más estricta.

PETRÓLEO Y MONEDAS

En lo que se refiere al petróleo, la mayor eficiencia energética reduce el beneficio de la baja del costo. Los tipos de cambio más débiles, como lo evidencia Japón, también podrían generar un impulso menos positivo en tanto los exportadores embolsan las ganancias en lugar de librar guerras de precios.

También intervienen motivos más fundamentales. El envejecimiento de la población significa que los futuros jubilados ahorran más, explicó Marcussen. Y China todavía transmite deflación.

El hecho de que los economistas y sus modelos no reconozcan que el mundo ha cambiado explica por qué los pronósticos son errados con tanta frecuencia, según Stephen King, economista jefe mundial de HSBC.

King calcula que, desde 2000, los analistas sobreestimaron el crecimiento anual en los Estados Unidos una docena de veces y lo subestimaron sólo en tres ocasiones. La diferencia no es tan marcada pero se observa un patrón similar en Japón, Alemania y el Reino Unido.

“¿Por qué ocurre que las personas hacen estas suposiciones año tras año y no se dan cuenta de que las cosas están cada vez más débiles?”, preguntó King.

Seguramente habrá muchos debates sobre el llamado estancamiento secular cuando los funcionarios se reúnan en el FMI esta semana, dejando a los gobiernos obligados a hacer más para impulsar la demanda.

“La economía mundial todavía muestra más signos de estancamiento que de auge o crisis”, señaló Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research Inc