Economía

Mujeres leñadoras se suman a los planes de crecimiento en Japón

Unas 3 mil mujeres en Japón se han sumado al primer ministro Shinzo Abe y su programa para reactivar la forestación y la explotación forestal como parte de su estrategia de crecimiento para el país.
Bloomberg
09 agosto 2014 12:57 Última actualización 10 agosto 2014 5:0
Junko Otsuka, leñadora japonesa. (Bloomberg)

Junko Otsuka, leñadora japonesa. (Bloomberg)

Junko Otsuka dejó su empleo en Tokio y partió rumbo a los bosques, cambiando una computadora por un equipo para desbrozar y su oficina con aire acondicionado por la ladera de la montaña.

Se sumó a una nueva ola de mujeres que asumen trabajos de forestación, como resultado de las políticas económicas, sociales y ambientales que están germinando en Japón con el primer ministro Shinzo Abe.

Otsuka, de 30 años, egresada de la Universidad de Tokio, dijo que se siente bien con el recorte salarial de 20 por ciento siendo la primera mujer leñadora en Tokyo Chainsaws, una empresa maderera.


Los árboles Sugi y Hinoki que tala –cedros y cipreses en Japón- se utilizan para construir viviendas locales según el programa del gobierno destinado a alentar la utilización de madera local.

Otsuka es una de las aproximadamente 3 mil mujeres que se han sumado a la campaña de Abe para reactivar la forestación y la explotación forestal como parte de su estrategia de crecimiento para el país.

Junto con la agricultura, su gobierno considera que es una industria clave para generar empleos y mantener a la población en las áreas rurales en un momento en que fabricantes industriales como Sony y Nissan trasladan sus fábricas a mercados emergentes.

“Cuando estudié forestación en la universidad, aprendí que los árboles en las montañas japonesas, maduros para ser cosechados décadas después de haber sido plantados, permanecían intactos porque nadie quería realizar ese trabajo”, dijo Otsuka durante una pausa en su trabajo un día cpn 35 grados centígrados sobre la ladera del Monte Mitake, cerca de Tokio.

“Estoy donde debo estar”, afirmó.

Más de dos tercios de la superficie de Japón están cubiertos de bosques, en su mayor parte reforestados luego de una recolección generalizada para la reconstrucción que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial.

Cuarenta por ciento de los bosques del país fueron creados por el hombre y están listos para ser talados y replantados, según Shinkichi Mizutani, director ejecutivo de More Trees, un grupo de conservación con sede en Tokio.

La necesidad de una gestión sustentable se suma a la campaña del gobierno para revitalizar comunidades fuera de sus centros urbanos.

Abe llegó al gobierno con su estrategia de tres flechas destinada a poner fin a una deflación de 15 años que paralizó la economía. Transcurridos diecinueve meses, las dos primeras puntas –el estímulo monetario y fiscal- lograron atizar la inflación.

El gobierno planea ahora reducciones del impuesto sobre las sociedades, la liberalización del comercio, menores aranceles para la consolidación de tierras agrícolas y zonas especiales de regulación más laxa para fomentar la inversión y elevar los salarios.

Menos de 70 por ciento de las mujeres japonesas entre 25 y 54 años tienen empleos, la tasa más baja entre los países más ricos del mundo, según estimaciones del Consejo de Gabinete de Japón.

La fuerza de trabajo del país puede llegar a sumar más de siete millones de personas y el producto interno bruto podría crecer hasta 13 por ciento si la participación de las mujeres igualara la de los hombres, dijo Goldman Sachs en un informe del 6 de mayo.

“En las economías avanzadas con muchos recursos madereros, como Alemania, la forestación es una industria importante que sostiene el crecimiento y el empleo en las comunidades rurales”, dijo Hisashi Kajiyama, investigador sénior en el Instituto de Investigación Fujitsu en Tokio.

“Japón era una excepción porque sus recursos se agotaron en la época de la reconstrucción de posguerra. La situación está comenzando a cambiar a la par que los árboles replantados luego de una explotación excesiva comienzan a estar disponibles para uso comercial”, señaló el experto.