Economía

Mosca del vinagre pone en riesgo cultivos
de frutas en México

La mosca del vinagre de alas manchadas pone en riesgo los cultivos de frutas como fresa, zarzamora y arándano en el país, por lo que la Sagarpa ya estableció medidas fitosanitarias para su control y mitigación.
Héctor Chávez
03 julio 2014 2:12 Última actualización 03 julio 2014 5:0
Fresa

La fresa es uno de los cultivos que pone en riesgo la mosca del vinagre. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Agricultura estableció las medidas fitosanitarias para el control y mitigación de la dispersión de la mosca del vinagre de las alas manchadas, considerada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) como una plaga reglamentada para México, que puede afectar el comercio internacional del cultivo de fresa, zarzamora, frambuesa, arándano y vid.

La emisión de este acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) beneficia a productores de frambuesa, fresa y zarzamora que cultivan una superficie mayor a las 19 mil 645 hectáreas con una producción de más de 385 mil 928 toneladas.

De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), las entidades que destacan en la producción de estas frutillas son Michoacán, Jalisco, Baja California, Guanajuato, Colima y Estado de México.

En el caso de la uva para vino y de mesa el beneficio alcanza a un total de 27 mil 872 hectáreas distribuidas en ocho estados de la República Mexicana, de los cuales sobresalen Baja California, Sonora y Zacatecas, cuya producción durante el 2011, representó un total de 281 mil 144 toneladas con un valor de más de cuatro mil 736 millones pesos.

El acuerdo prevé que la Dirección General de Sanidad Vegetal (DGSV), realiza acciones como la colocación de trampas y obtener muestras que se enviarán al Centro Nacional de Referencia Fitosanitaria para su diagnóstico, a fin de detectar oportunamente la presencia de la mosca del vinagre de las alas manchadas.

Asimismo, considera acciones de control que deben aplicarse en caso de que se detecte la plaga, así como capacitación para productores y técnicos.

Otro de los aspectos del acuerdo es la trazabilidad y las medidas que deben realizarse para mantener el estatus de zona libre de la plaga, entre las que destacan la vigilancia epidemiológica y el control de la movilización.