Economía

Morgan Stanley ve
década de crecimiento por dinero fácil

Joachim Fels, economista jefe internacional de Morgan Stanley, señaló que si bien el crecimiento económico que se ha dado después de la recesión ha durado cinco años, ésta podría prolongarse por otros cinco más debido a la política de flexibilidad monetaria de algunos bancos centrales.
Bloomberg
08 septiembre 2014 17:5 Última actualización 08 septiembre 2014 17:6
Morgan Stanley

El crecimiento económico podría alargarse a diez años, asegura economista en jefe de Morgan Stanley. (Bloomberg)

Hay que prepararse para una de las expansiones económicas globales más prolongadas de que se tenga registro. Esa es la opinión del economista jefe internacional de Morgan Stanley, Joachim Fels, que estima que la recuperación de la gran recesión podría prolongarse una década, en parte gracias al dinero fácil. Ayer señaló que algunos bancos centrales del mundo mantendrán la flexibilidad monetaria durante más tiempo de lo que muchos piensan.

“Si bien la expansión ya lleva cinco años, con facilidad podría extenderse otros cinco”, escribió Fels.

La mala noticia está incorporada al pronóstico: Fels dice que una inflación y un crecimiento más débiles obligan a las autoridades a mantener sus políticas o hasta a considerar un mayor estímulo. Redujo su pronóstico de crecimiento mundial para este año a 3.1 por ciento, mientras que era de 3.2 por ciento en junio. Estima un 3.5 por ciento en 2015 y un 3.8 por ciento en 2016.


“En comparación con expansiones anteriores, el crecimiento es débil y se estima que seguirá siéndolo a pesar de la recuperación pronosticada, pero eso podría contribuir a convertirla en una las expansiones económicas más prolongadas de que se tenga registro”, dijo Fels. “El vaso está medio lleno”.

El estímulo sostenido –seis años desde que el derrumbe de Lehman Brothers Holdings Inc. precipitara al mundo en la recesión- es una de las tres razones por las que Fels estima que el siguiente período de crecimiento va a ser récord. Las otras son que el mundo no está sincronizado, por lo cual las economías no corren el riesgo de un recalentamiento simultáneo, y que la inflación permanece en el mundo por debajo de los niveles que muchos bancos centrales quisieran.

Desde mediados de la década de 1970, las expansiones globales han durado entre cuatro y ocho años, y un promedio de seis.