Economía

Monocultivos del norte desplazan a productores del sureste

Greenpeace afirmó que el 92% de los recursos federales para la agricultura se destinan a los grandes productores del norte del país, mientras que los del sureste optan por la agricultura sustentable.
Norma Anaya / corresponsal
16 febrero 2014 15:24 Última actualización 16 febrero 2014 15:25
[Los campesinos no reciben ni mil pesos al mes por su trabajo. / Cuartoscuro] 

En el sureste hay ejemplos exitosos de agricultura sustentable y económicamente redituable a través de pequeños agricultores. (Cuartoscuro)

COZUMEL.- El modelo de agricultura industrial que se desarrolla en el norte de México y se basa en monocultivos, uso de agroquímicos y semillas transgénicas, degrada la capacidad de los ecosistemas de producir alimento sano y suficiente en el país, además de desplazar a los pequeños productores del sureste quienes optan por la agricultura sustentable, denunció Greenpeace.

El organismo afirmó que el 92% de los recursos federales para agricultura se destinan a los grandes productores del norte, que operan con el modelo industrial, en lugar de incentivar proyectos de agricultura ecológica.

Señaló el grupo ambientalista que en el sur-sureste hay ejemplos exitosos de agricultura sustentable y económicamente redituable a través de los pequenÞos agricultores y campesinos, a pesar de no tener acceso a recursos públicos.

“Lo más preocupante es que el 8% restante de los recursos para el campo se distribuyen entre el 80% de los productores del país, que trabajan en terrenos menores a 5 hectáreas”, destacó Silvia Díaz, coordinadora de la campaña de Agricultura y Alimentación del Greenpeace México.

Durante la visita del barco Rainbow Warrior a esta isla del Caribe Mexicano, la activista demandó que “ los recursos que destinará el gobierno de Enrique Peña Nieto a la Reforma Agraria, se dirijan a una verdadera transformación del modelo de producción de alimentos”.

Añadió “debemos invertir en la agricultura ecológica y particularmente en el sur del país, donde la tierra aun es fértil, donde hay lluvia abundante y un conocimiento ancestral sobre las mejores prácticas agrícolas como lo siguen demostrando las comunidades mayas de la Península de Yucatán”.

Por su parte, Leydy Petch, mujer maya, agricultora y productora de miel, precisó que “hablar de alimentación -en México- es hablar de conocimiento ancestral de nuestras prácticas culturales de manejo, cuidado y respeto hacia la naturaleza, de conocimiento y observación de los ciclos naturales, lluvia y sequía, lo que nos permite sembrar y cosechar nuestras semillas nativas, que nos mantienen por muchos años. La milpa es un ejemplo vivo del conocimiento de la integralidad y sustentabilidad”, señaló.

Sin embargo, añadió, “actualmente las comunidades mayas enfrentamos grandes afectaciones con la deforestación y el uso de agroquímicos para la implementación de monocultivos con semillas transgénicas que están acabando con nuestra diversidad de especies locales (plantas, animales, microorganismos).

“Todo esto está rompiendo ciclos naturales importantes para la producción de nuestros alimentos. El modelo de desarrollo agro-industrial pretende acabar con lo que nos identificamos los pueblos mayas, cultura, sabiduría, respeto y sustenibilidad”, alertó Petch.

Federico Berrón, comercializador de miel de Yucatán, señaló que el papel de las abejas como polinizadoras y “sembradoras natas de variedades de plantas florales, base de la cadena alimenticia, también está en riesgo por la siembra de soya transgénica y agroquímicos en la región”.

“El papel de las abejas en la economía de la región no solo se reduce al valor de la miel, el 90% de la polinización de los cultivos destinados al consumo humano la realizan las abejas, lo que representa en términos económicos 206 mil millones de dólares”, indicó Berrón.

El velero “Rainbow Warrior” arribó a Cozumel el 13 de febrero pasado a la terminal del ferry de carga de esta isla como parte del tour de sustentabilidad que realiza por la zona, proveniente de los puertos de Mazatlán, Puerto Vallarta y Acapulco, así como otros lugares de Colombia. En su estadía la embarcación recibió visitas guiadas gratuitas para el público en general.

La embarcación zarpó este domingo rumbo a Veracruz, donde finalizará la segunda etapa de la campaña de Greenpeace.