Economía

Compró acciones de una empresa que sobornaba... y siguió sobornando; hoy dice: "me arrepiento"

El exempleado de Citigroup, Alejandro Burzaco, se declaró culpable ante la justicia de sobornos ligados al futbol. Aquí la historia.
Bloomberg
19 abril 2016 12:56 Última actualización 20 abril 2016 12:1
FIFA 2006

(Bloomberg)

Cuando el exempleado de Citigroup Alejandro Burzaco compró una participación minoritaria en una empresa argentina de marketing deportivo en 2005, él se enteró de que su nueva firma había estado sobornando a funcionarios del fútbol durante años, según archivos judiciales que se dieron a conocer el lunes.

En lugar de alejarse de Torneos y Competencias, Burzaco eligió pagar sobornos a 'múltiples' dirigentes del fútbol para obtener los derechos de comercialización de los torneos, le dijo a un juez de Estados Unidos en Brooklyn, Nueva York, en noviembre pasado.

La transcripción de su declaración de culpabilidad, que se consignó en una sala de justicia cerrada al público, fue revelada el lunes tras una solicitud de Bloomberg News.


“Me informaron que el acuerdo había estado vigente durante algún tiempo”, dijo Burzaco. “Sé que debería haberme alejado en ese punto, pero en su lugar, yo accedí a trabajar con Torneos, y también decidí desempeñar un papel activo en los esquemas de soborno. Me arrepiento de mi decisión. Me equivoqué”.

Burzaco, que se convirtió en el máximo responsable ejecutivo de Torneos en octubre de 2006, dijo que sus pagos ilícitos continuaron hasta el 2015. Acordó pagar una multa de 21 mil 600 millones de dólares.

Al declararse culpable, Burzaco dijo que había trabajado durante 15 años en Citigroup. El portavoz del banco, Mark Costiglio, no quiso hacer comentarios sobre el exempleado.

SOBORNOS

Burzaco dijo que se unió a miembros de otras dos empresas de marketing deportivo y aceptó pagar decenas de millones de dólares en sobornos a los dirigentes del fútbol para obtener los derechos de la Copa América Centenario, un torneo que consta de 32 encuentros a celebrarse en 10 ciudades de Estados Unidos en el mes de junio.

El torneo fue organizado por los dirigentes de la Concacaf y la confederación sudamericana de fútbol, Conmebol, quienes aceptaron los sobornos.

“Finalmente, decidí no pagar un soborno a los funcionarios de la Conmebol y la Concacaf en relación con el torneo de este año por temor al escrutinio de las autoridades competentes”, dijo Burzaco. “No obstante, sé que me equivoqué al acceder al pago de sobornos en sí”.

Burzaco se declaró culpable de conspiración por el lavado de dinero, conspiración de asociación delictiva y conspiración de fraude electrónico. Fue puesto en libertad tras pagar una fianza de 20 millones de dólares.

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