Economía

Brasil: ¿Los bienes son para aliviar los males?

El nuevo Gobierno de Brasil, encabezado por Michel Temer, evalúa la venta de activos del Estado en la búsqueda por reducir el déficit y apuntalar las cuentas públicas.
Bloomberg
19 mayo 2016 12:46 Última actualización 19 mayo 2016 14:16
Michel Temer

(Bloomberg)

El presidente interino de Brasil Michel Temer está estudiando la venta de activos del Estado para apuntalar las cuentas públicas, así como una auditoría de la caja de ahorro más grande del país, dijo un funcionario del Gobierno con conocimiento directo del tema.

Una fuerza de tareas del Gobierno evaluará la venta de participaciones en compañías como la eléctrica Furnas Centrais Elétricas y BR Distribuidora, división de Petróleo Brasileiro, el productor de crudo conocido como Petrobras, señaló el funcionario, que pidió reserva de su nombre porque los planes no se han hecho públicos.

La intención es contribuir a reducir un déficit de presupuesto récord y aumentar la eficiencia de las empresas del Estado.

Las acciones preferentes de Petrobras subieron 1.6 por ciento al conocerse el informe, después de registrar bajas durante la mayor parte de la mañana.

Estos planes son la señal más clara hasta ahora de un cambio de política, desde que la semana pasada el Senado suspendió a la presidenta Dilma Rousseff, que había ampliado el papel del Gobierno y las compañías del Estado en la economía.

Temer, que nombró lo que Goldman Sachs calificó de 'dream team' de asesores económicos, se enfrenta a la delicada tarea de adoptar medidas de austeridad impopulares y sacar al país de la peor recesión en más de un siglo sin provocar la reacción de los brasileños, hartos de la crisis.

El equipo de Temer es consciente de que debe pisar con cuidado al vender activos vinculados a Petrobras, institución brasileña a la que muchos ven como una fuente de orgullo nacional, dijo la persona.

La posibilidad de vender una participación en BR Distribuidora se había planteado anteriormente, cuando el año pasado Petrobras comenzó a centrar su atención en su negocio principal de producción de petróleo.

Temer está tratando de encontrar la manera de llenar las arcas públicas de prisa, después que la recesión debilitara los ingresos impositivos y aumentara el déficit de presupuesto a más del triple.

Su ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, declaró en una entrevista televisada el miércoles por la noche que el equipo económico está analizando otras medidas para apuntalar el presupuesto, como la de una reforma del sistema de pensiones que podría incluir una edad mínima de jubilación.

Henrique Meirelles señaló que la recuperación económica en los próximos trimestres dependerá en gran parte de la velocidad con que el Congreso apruebe las propuestas.

El gabinete de Temer también prioriza las conversaciones para renegociar la deuda de los estados antes de que la Suprema Corte dicte sentencia sobre la forma en que los gobiernos locales deberán pagar interés al gobierno federal.

Un fallo de la corte que permita a los estados pagar tasas de interés simple en lugar de compuesto ejercería demasiada presión sobre el presupuesto y podría debilitar el sistema financiero brasileño al sentar un precedente que podría aplicarse a otros tipos de préstamos, incluidas las tarjetas de crédito y los préstamos para automóviles, dijo el funcionario no identificado.

La situación financiera de Caixa Económica Federal, la segunda institución de préstamo de Brasil en dimensiones, podría exigir una auditoría interna para determinar la magnitud de sus dificultades financieras, señaló el funcionario.

La tasa de morosidad de Caixa, que posee una cuota de 67 por ciento del mercado de préstamos hipotecarios de Brasil, aumentó a 3.51 por ciento en el primer trimestre, mientras que un año antes era de 2.85 por ciento.

La oficina de prensa del banco no accedió a efectuar declaraciones sobre la posibilidad de una auditoría.

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