Economía

Mexiquenses desperdician años
de bonanza y ahora
ganan menos

En el Estado de México, el salario base para un trabajador formal es menor al de Morelos y Querétaro; su economía creció sólo 0.6 por ciento anual al tercer trimestre de 2014 y el empleo creció sólo 2 por ciento en ese mismo año, lo que refleja que dejó ir su bonanza económica  que tenía al inicio de la década.
Clara Zepeda
29 marzo 2015 23:11 Última actualización 30 marzo 2015 5:5
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[Cuartoscuro] Participan homólogos de Hidalgo, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Edomex, Guerrero y Querétaro.

CIUDAD DE MÉXICO.- Un morelense gana ya más que un mexiquense, y los queretanos y habitantes del DF superan en 14 y 34 por ciento, respectivamente, el salario promedio que se paga en el Estado de México.

Datos de la Secretaría del Trabajo indican que en febrero el salario base de cotización en el IMSS de un trabajador formal en el Estado de México es de 291.2 pesos diarios, inferior a los 295.3 pesos que se paga en Morelos, a los 332.8 pesos desembolsados en Querétaro y los 389.4 pesos diarios del DF.

En tanto, en términos reales, el salario base en la entidad creció sólo 1.1 por ciento anual en febrero, contra la tasa de 2.7 de Morelos y la de 2.2 por ciento de Tlaxcala.

El Estado de México dejó ir la bonanza de su manufactura y economía que tuvo al inicio de la década, y en la que sus vecinos lo rebasaron con incrementos salariales a sus habitantes. Ahora, la economía del estado gobernado por Eruviel Ávila, luce estancada.


Especialistas explicaron que el Bajío compite fuertemente por inversiones, la exportación de la manufactura local de la entidad pierde ventas por el debilitamiento de economías externas y luce crecientemente como un centro de distribución, más que como una potencia industrial. “Las ventas están creciendo a un ritmo muy modesto; el empleo a tasas muy pequeñas”, destaca en torno a esa entidad Guillermina Rodríguez, responsable de Estudios de Economía Regional de Banamex.

Al tercer trimestre de 2014, esta economía sólo creció 0.6 por ciento anual, que contrasta con el 2.21 por ciento del promedio nacional.
Banamex estima que la entidad mexiquense creció el año pasado 1.2 por ciento anual, inferior al crecimiento anual promedio de 3.6 por ciento de los 5 años en el estado y que el 3.3 por ciento del promedio nacional en el periodo.

En 2014, una caída en las manufacturas frenó el crecimiento estatal, actividad que en 2010 y 2011 registró un disparo de 13 y 7 por ciento anual, respectivamente.

PLANTAS PIERDEN DEMANDA
De acuerdo con datos de la comercializadora inmobiliaria JLL, en Toluca el inventario de propiedades industriales creció 2 por ciento en 2014, pero las rentas cayeron 6 por ciento.

Si bien sigue creciendo el inventario en la zona centro del país, hay muchas ventajas para la manufactura fuera de la región, como en el Bajío, explicó Alberto León, director de Soluciones Corporativas Industriales de JLL México.

“El sector manufacturero, que representa la cuarta parte de la actividad productiva del estado, junto con la construcción, no está creciendo, por lo que vemos que está estancado el crecimiento económico”, añadió Rodríguez, de Banamex.

Consecuentemente, pese a la buena racha del pasado quinquenio, el PIB per cápita sólo creció 1.8 por ciento en promedio cada año en el periodo, debido al efecto de un mayor crecimiento poblacional que no pudo ser compensado con la actividad laboral. Durante esos cinco años a nivel nacional, este indicador creció 2.1 por ciento en promedio.

El empleo entre los mexiquenses apenas creció 2.0 por ciento en 2014, cuando el promedio nacional creció 3.5 por ciento.

La necesidad de mejorar la situación del estado apremia: 45.3 por ciento de su población vive en pobreza extrema y moderada, según datos del Consejo Nacional de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

En tanto, el sector agrícola pesa menos de 2 por ciento del PIB estatal, pero concentra más del 5 por ciento de la población ocupada.

¿EN DÓNDE ESTÁN LAS SOLUCIONES?
El peso barato podría apoyar al crecimiento del estado, destacó Raúl Feliz, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

Con una base industrial grande, se generaría más inversión, toda vez que con esta ventaja aumentaría sus exportaciones de forma importante, añadió.

Viridiana Ríos, directora general del “think tank” México Cómo Vamos, explicó que el estancamiento del centro económico del país, integrado por el Distrito Federal y Estado de México, detiene a toda la nación.

Una muestra de esa lentitud está en la aportación del Estado de México al PIB manufacturero nacional.
En 10 años contados desde 2003, avanzó de 12.7 a 12.8 por ciento del total. En contraste, Nuevo León pasó de 8.5 a 10.6 por ciento en el periodo.

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