Economía

México requiere una política de crecimiento tras los sismos: CEESP

Aunque la reconstrucción traerá consigo un aumento en el consumo, el país necesita dejar de depender de la coyuntura y estimular la inversión, el empleo y la confianza, dice el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
Leticia Hernández Morón
15 octubre 2017 16:18 Última actualización 16 octubre 2017 5:0
El proceso de reconstrucción ayudará a terminar el año con un repunte en el consumo privado. (Cuartoscuro)

El proceso de reconstrucción ayudará a terminar el año con un repunte en el consumo privado. (Cuartoscuro)

El proceso de reconstrucción, tras los sismos, ayudará a terminar el año con un repunte en el consumo privado, que probablemente se mantenga en 2018 por una menor inflación y las tasas de interés.

Sin embargo, para ya no depender de coyunturas, se requiere una política para fortalecer la estabilidad macroeconómica y estimular un mayor crecimiento, advierte el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

“Es indispensable seguir trabajando en el fortalecimiento de los factores que estimulen la inversión, el crecimiento, el empleo y la confianza de los hogares y empresas. Esto permitirá establecer bases firmes y no coyunturales para lograr un desempeño de la economía más dinámico”, señala en su reporte semanal.

Ante esa necesidad, el CEESP, acorde con su misión de proponer medidas que conduzcan a un país con igualdad de oportunidades y crecimiento económico basado en la creación de talento, convocó a la primera edición del “Premio Nacional de Políticas Públicas”, que tiene el objetivo de fomentar el desarrollo de investigación original, aplicada y relevante sobre políticas públicas innovadoras para atender y darle solución a los problemas y retos que enfrenta México en diferentes ámbitos de su vida económica y social.

Expone que el crecimiento del país, soportado por el consumo interno, se ha dejado en manos de la coyuntura, sin que existan políticas pensadas en mantener el crecimiento sostenido y la generación de empleos mejor pagados.

Durante 2015 y 2016 el consumo interno pudo mantener su vigor apoyado de factores circunstanciales como el que las remesas fueran altas, pero recibieran un impulso mayor al convertirlas a pesos con una moneda depreciada frente al dólar.

Este año las remesas siguen creciendo pero ya no han tenido ese efecto positivo al convertirlas a pesos. Hasta agosto las remesas sumaron 357.9 mil millones de pesos, 36 mil millones arriba del año anterior, pero si se elimina el efecto inflacionario, las remesas acumularon en agosto tres meses con variaciones negativas anuales.

Asimismo, el salario real mostraba ganancias ya que la inflación se había mantenido controlada, pero en cambio, este 2017, según la Secretaría del Trabajo, el incremento salarial contractual presenta cifras negativas en los nueve primeros meses del año con una incidencia adversa en la capacidad de compra de las familias.

Otro factor que contribuyó, y lo sigue haciendo en la evolución del consumo, es un modesto aumento de la población ocupada del país con un incremento de la masa salarial. No obstante, el que las contrataciones se concentren en puestos de salarios bajos indica que continúa la precarización del empleo y eso puede inhibir el consumo de los hogares. Esto aunado al efecto inflacionario sobre el poder adquisitivo.

Finalmente, la política monetaria fue otro elemento de incidencia en el consumo, que luego de mantener tasas bajas en los dos años atrás, este 2017 hubo un acelerado incremento y han tenido efectos en el crédito.

Para dejar de estar a expensas de las circunstancias y tener un crecimiento planeado, sostenido y a mayor ritmo, el CEESP diseñó el “Premio Nacional de Políticas Públicas”, con el compromiso de que junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), impulsará la política pública propuesta ganadora. Las bases se pueden consultar en el sitio: trueeconomictalks.com.