Economía

México no necesita seguir a la Fed en su política monetaria

Para Jimena Zúñiga, analista de Bloomberg Intelligence, México no necesita seguir al Banco de la Reserva Federal en sus lineamientos de política monetaria y subir a la par de ésta las tasas de referencia, pues no existe una amenaza para la estabilidad macroeconómica nacional.
Clara Zepeda
26 octubre 2015 14:4 Última actualización 26 octubre 2015 14:6
Parte superior de la fachada del Banxico. (Edgar López)

El Banco de México únicamente debe realizar un alza de tasas cuando las perspectivas de inflación lo demanden.

Dado su débil crecimiento económico, su baja inflación y su sólida situación fiscal, México no tiene necesidad de aumentar las tasas de fondeo, actualmente en un mínimo histórico de 3.0 por ciento.

Para Jimena Zúñiga, analista de Bloomberg Intelligence, “la economía real sigue necesitando de estímulos monetarios (…) y es que México podría estarse ajustando a un Producto Interno Bruto (PIB) potencial de menor nivel, por lo que no parece haber mucha urgencia de retirar estímulo monetario de su economía (…) y en la medida en que la inflación sea benigna, esto justificaría el estímulo monetario”.

En vísperas de conocer la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) este miércoles y del Banco de México (Banxico) el jueves, la especialista considera que esta última autoridad monetaria no necesita seguir a su similar estadounidense con su intención de subir sus tasas de referencia, pues no existe una amenaza para la estabilidad macroeconómica nacional.


A menos, aclara Zuñiga, que el panorama inflacionario se deteriore, por lo que Banxico podría dejar que el peso complete su destino como amortiguador de choques, y únicamente realizar un alza de tasas cuando las perspectivas de inflación lo demanden.

“Parece que México tiene la intención de seguir a la Reserva Federal cuando ésta incremente sus tasas, aunque sólo sea para detener una mayor depreciación del tipo de cambio. Sin embargo, el débil crecimiento, la baja inflación y la sólida posición fiscal y externa de México deberían darle al Banco Central mexicano la confianza para perseguir su propio curso de acción”, asevera la especialista de Bloomberg Intelligence.

Como en otras economías con objetivos de inflación en América Latina, el panorama para la política monetaria en México está sesgado hacia un aumento de tasas. Sin embargo, México es único en el sentido de que no tiene un problema de inflación por el cual preocuparse.

La economía de México está mucho menos expuesta a la desaceleración de China, y está vinculada a las relativamente más sólidas perspectivas estadounidenses. Sin embargo, esto no es del todo positivo, debido a que Estados Unidos no tiene un crecimiento económico sólido, la manufactura del país vecino se está viendo afectado por la apreciación del dólar y la caída de las materias primas, toda vez que la desaceleración de la economía asiática se traduce en una ralentización global.

En agosto, el crecimiento anual del índice global de actividad económica (IGAE) --aproximado mensual del PIB-- aumentó 2.8 por ciento anual versus 2.2 por ciento en julio, siendo su mayor tasa anual en siete meses, igualando a la que registró de enero.