Economía

México necesita empresas fuertes para no ser país en desarrollo: Coparmex

Se debe trabajar por nuevo esquema industrial enfocado en las vocaciones de cada región y que también sea eficiente en abatir la pobreza y la informalidad, señaló Juan Pablo Castañón.
Isabel Becerril
11 febrero 2014 11:8 Última actualización 11 febrero 2014 11:41
 [La mitad de los recursos se destinará a empresas de tecnología / Bloomberg]

Mayor apoyo a empresas pide Coparmex./Cuartoscuro/ Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO.- Para que México crezca y deje su condición de país en desarrollo, no es suficiente que día a día tenga más empresas, sino cambiar la composición de éstas, que vayan escalando de tamaño y se orienten hacia mercados globales, destacó Juan Pablo Castañón Castañón, presidente de la Coparmex.

Además, señaló que hay que sanar las principales enfermedades que hoy enfrentan las empresas en este país, como inseguridad, complejidades fiscales, corrupción, limitado acceso al crédito, poca capacitación para generar habilidades gerenciales y competencias que los lleven a innovar, así como su poco acceso a mercados. 

En su mensaje semanal, el dirigente del sindicato patronal insistió en que el gobierno y los empresarios deben trabajar por una nueva política industrial que empiece a funcionar y que se enfoque en las vocaciones de cada región y que también sea eficiente en abatir la pobreza y la informalidad.

"Ese instrumento que se ha esperado por décadas, debe hacer que las empresas formales crezcan, se redimensionen y que entonces, mediante el valor agregado, vayan generando oportunidades, mejores empleos y calidad de vida para quienes las integran"

Además explicó que en los países desarrollados, las empresas medianas son las que protagonizan el proceso productivo, las que dan fortaleza a la economía región por región; en cambio en México y en América Latina, la microempresa del autoempleo es la que distingue la gran composición de los negocios.

MAYOR MOVILIDAD


El dirigente de la Coparmex hizo hincapié en que por eso, es necesario que haya movilidad de los negocios en su tamaño y profundidad en sus productos y sus mercados.

Dijo que ese pequeño cambio, del número a la calidad, puede modificar por completo la política industrial y por supuesto, la realidad de nuestro país, al generar condiciones para acabar con la desigualdad y la pobreza, que no se ha reducido en las últimas dos décadas, así como para acabar con la informalidad, “que es una falsa salida para el desarrollo en millones de familias”.

Juan Pablo Castañón indicó que con el fortalecimiento del universo empresarial, se generarán los incentivos para que las empresas micro se conviertan en pequeñas y éstas se transformen en medianas y a su vez la medias lleguen a grandes complejos fabriles.