Economía

México debe elevar contenido nacional de sus exportaciones

01 febrero 2014 10:10 Última actualización 18 noviembre 2013 18:18

 ["El sector exportador requiere de mayor contenido elaborado por empresas nacionales", dijo el presidente del IDIC. / Cuartoscuro]  


Juan Antonio Lara / corresponsal
Monterrey.- El sector exportador será un motor del crecimiento económico en México si aumenta el contenido nacional, dijo Raúl Gutiérrez Muguerza, Presidente del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, A.C. (IDIC).
“Para que el país crezca”, indicó, “el sector exportador requiere de mayor contenido elaborado por empresas nacionales, como ha sucedido en países exitosos como Corea”.
El empresario regiomontano participó en el Foro “Perspectiva Internacional de México 2013”, organizado por la Universidad Regiomontana, donde abordó “La experiencia del modelo de desarrollo asiático vista desde México”.
El también director general de la empresa Deacero, cuestionó ¿por qué, si México es una de las naciones con mayor actividad exportadora, la economía no crece?
“Pienso que la respuesta es clara: porque las exportaciones mexicanas poseen un contenido nacional muy bajo; somos fundamentalmente maquiladores y las industrias extranjeras que se instalan en nuestro país, si bien es cierto que contribuyen de manera muy importante en la generación de empleos y riqueza, la verdad es que la mayoría de ellos son más bien centros de costos, no centros de utilidades”.
Señaló que la única forma de lograr un despegue económico rápido y sustentable es mediante el fortalecimiento de la planta productiva nacional; promoviendo el desarrollo de empresas nacionales fuertes, capaces de integrarse en forma competitiva a las cadenas globales de valor.
“Lo que nos falta en México es ejecutar una agenda interna de políticas públicas, independientemente de la agenda de reformas legislativas, cuyo único objetivo sea lograr más crecimiento con más y mejores empleos”.
El empresario recordó que en 1960, el PIB per cápita de Corea del Sur era la mitad del de México y en 1980 lo alcanzó para iniciar un despegue a tal grado que ahora es el doble del mexicano.
“De ser uno de los países más pobres del mundo y haber sufrido una de las guerras más desastrosas del siglo XX, Corea se levantó para llegar a ser hoy un país innovador, con marcas y tecnología propia y un PIB per cápita muy por arriba del nuestro”.
Subrayó que todo inició con una visión integral de desarrollo nacional que consistió en la elaboración de una agenda con visión de largo plazo, pero con términos y fechas concretas para darle certidumbre y rumbo a la planeación.
Otro componente fundamental es el compromiso nacional, el liderazgo, la determinación y la corresponsabilidad.
“No habrá esfuerzo que rinda frutos, si el gobierno no hace su parte. El caso coreano lo muestra. El crecimiento económico exponencial fue consecuencia de cambios de fondo en la estructura productiva”.
Gutiérrez, aseguró que la política industrial de Corea impulsó el desarrollo de empresas como Daewoo, Hyundai, Samsung, Posco y LG.
La política industrial, dijo, tiene que tener, sobre todo, la corresponsabilidad y el compromiso de los factores de producción (empresa y trabajadores) y del gobierno. De otra forma, no funciona.
“Mientras en América Latina vivimos lo que se conoce como la década perdida en los años ochentas, Corea crecía a ritmos del 8 por ciento anual”.
El modelo asiático se ha basado en la aplicación de una política integral de crecimiento, competitividad y desarrollo industrial.
Señaló que tanto el gobierno, como las universidades y la iniciativa privada, deben buscar acercarse más a los modelos asiáticos como el de Corea del Sur, para buscar políticas conjuntas que impulsen el crecimiento económico de México.
“El México de hoy requiere de este tipo de medidas; la estrategia debe ser nacional, ordenada, focalizada, transexenal y factible en un entorno democrático y de estabilidad”, indicó.
El reto consiste en revisar los casos de éxito, aprender de sus experiencias y tomar aquello que nos pueda ser útil, considerando el momento histórico y nuestras estructuras políticas y económicas.