Economía

Mexicanos ‘adoran’ a Asia cuando se desploma el crudo

Desde hace dos años, México pasó de ser un país exportador a uno importador completo de petróleo y sus productos derivados, medida que registra un impacto en la balanza comercial y en la cuenta corriente.
Jassiel Valdelamar
24 agosto 2016 23:6 Última actualización 25 agosto 2016 5:0
Coordenadas: El fondo de la debilidad del peso

El año pasado, México reportó un saldo deficitario con Asia por 119 mil 500 millones de dólares. (Archivo)

Apenas tiene un año en el mercado, pero la coreana KIA ya vende más automóviles que la europea SEAT que acumula un par de décadas en el país, México añade esa nación rápidamente a proveedores como China, que hoy llena los anaqueles de sus supermercados.

El problema está en que el país norteamericano perdió prácticamente la mitad de sus ingresos petroleros en dos años, lo que provoca un creciente déficit de cuenta corriente que crece de manera acelerada.

En 2014 el déficit de la cuenta corriente era de 1.9 por ciento del PIB y en 2015 se elevó a 2.8 por ciento, y para este año Barclays prevé que llegue a 3.6 por ciento del PIB —que lo acercaría al nivel de 5.6 por ciento de la crisis del “tequila” en 1994—.

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La cuenta corriente se vería afectada principalmente por la baja en el crudo, menores exportaciones de manufacturas hacia EU por el efecto Brexit, así como el creciente déficit comercial con China que está suprimiendo el superávit que México tiene con EU.

En 2015, México reportó un saldo deficitario con Asia por 119 mil 500 millones de dólares y sólo con China de 65 mil 114 millones de dólares. Este saldo deficitario casi iguala ya al superávit que México tiene con Estados Unidos de 122 mil 88 millones de dólares.

Carlos Capistrán, economista de Bank of America, expuso que el déficit actual en la cuenta corriente de 2.8 por ciento del PIB no está financiado por la inversión extranjera directa sino por los flujos de cartera, “lo que representa un riesgo a la baja para la estabilidad y para el peso”.

En la minuta de la decisión de política monetaria del Banco de México publicada en junio se destacó que se complicará el financiamiento de la cuenta corriente, el cual depende principalmente de los flujos de capital de corto plazo, dado que se han profundizado los riesgos tanto de la actividad productiva global como los geopolíticos.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Bancomer explicó que el déficit se amplió principalmente por la caída de la producción y los precios del petróleo.

“En septiembre de 2014, México pasó de ser un país exportador a ser un importador neto de petróleo y sus productos derivados y eso está teniendo un impacto en la balanza comercial y a su vez en la cuenta corriente”, ahondó.

De acuerdo con las cifras del INEGI, las exportaciones petroleras llevan 24 meses de caídas ininterrumpidas, mientras que los envíos del sector manufacturero acumulan diez meses en contracción.

Las exportaciones petroleras descendieron casi la mitad, al pasar de 42 mil 586 millones de dólares en 2014 a 23 mil 432 millones en 2015, lo que impactó en la balanza comercial que registró un déficit de 14 mil 375 millones de dólares en 2015, quintuplicándose respecto al saldo negativo de 2 mil 573 millones de dólares de 2014.

DESACTIVAN ALERTAS

Por su parte, Gabriel Casillas, director general de análisis económico de Banorte, señaló que no les preocupa el déficit en cuenta corriente, al considerar que hay una alta probabilidad de sobreestimación del déficit, es decir, “en lugar de que el déficit haya sido 2.8 por ciento del PIB en 2015, estimamos que realmente fue de 1.5 por ciento del PIB”.

Explicó que al tomar en cuenta los reportes de comercio exterior que publica la oficina de estadísticas de EU y el Banco de México se observa un diferencial significativo entre ambas métricas, además que el PIB estaría subestimado.

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