Economía

Metanfetamina, cocaína y petróleo: el auge de la droga en la región del esquisto de Texas

Los altos precios del petróleo, una mayor demanda de mano de obra y una mayor producción de crudo están llevando a las principales petroleras a ignorar las señales de abuso de drogas de sus trabajadores, que las necesitan para soportar largas jornadas.
Liz Hampton | Reuters
22 septiembre 2017 16:42 Última actualización 23 septiembre 2017 5:0
El auge petrolero del occidente de Texas (Reuters)

El auge petrolero del occidente de Texas (Reuters)

Cuando Joe Forsythe regresó a los yacimientos de petróleo en el occidente de Texas el año pasado tras un período en rehabilitación, pensó que había vencido su adicción a la metanfetamina.

Pero el trabajador de 32 años de una plataforma de crudo duró apenas un año antes de recaer.

"Es fácil volver a esa mentalidad", dijo Forsythe, de Midland, Texas, quien afirmó que ya no consume drogas tras varios ingresos en rehabilitación desde 2015. "Podía trabajar 24 horas (...) Estaba muerto de cansado y necesitaba algo para mejorar mi desempeño laboral", añadió.

La experiencia de Forsythe y otros como él, reflejan el doloroso lado de un auge del petróleo de esquisto en el país, un aumento paralelo en el abuso de sustancias, delitos por drogas y males sociales relacionados.

Si bien el uso de drogas es un problema entre los trabajadores industriales en todo el país, genera particular preocupación en la región de esquisto en momentos en que la producción aumenta a niveles récords en lo que ya es uno de los sectores más peligrosos.

Tiene una tasa de mortalidad tres veces más alta que el promedio de otras industrias, según estadísticas federales del 2015.

La metanfetamina y la cocaína son los estimulantes más usados en el sector del petróleo para soportar los largos turnos en los yacimientos, pero el alcohol y los calmantes como opioides también son ampliamente utilizados, con frecuencia para aliviar el decaimiento tras tomar estimulantes, dijeron adictos y asesores.

Los cargos por drogas en el pueblo industrial de Midland se multiplicaron por 2 entre el 2012 y el 2016, desde 491 a 942, según información de la policía. En el vecino Odessa, los arrestos por drogas casi se duplicaron entre 2010 y 2016, desde los 756 hasta mil 291, según el Departamento de Policía de la localidad.

El aumento en los delitos relacionados con drogas se extiende a dos períodos de auge en la región de Texas occidental, antes y después de la caída de los precios del crudo que ocurrió en 2014.

Las compañías usualmente someten a exámenes de droga a los aspirantes a empleos y realizan pruebas adicionales al azar a los trabajadores. Para los conductores de camiones y quienes manejan materiales peligrosos, las pruebas también son realizadas bajo programas federales del Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Varias firmas petroleras con grandes operaciones en la cuenca Permian declinaron discutir cómo manejan el tema de las drogas en la región o no respondieron a los pedidos por comentarios.

Schlumberger, Halliburton y Exxon Mobil declinaron comentar. Exxon refirió a la agencia Reuters a su política sobre alcohol y drogas. Pioneer Natural Resources y ConocoPhillips no respondieron a pedidos por declaraciones. El Instituto Americano del Petróleo (API por sus siglas en inglés), un grupo de la industria, también rechazó contestar.

HORAS LARGAS CON METANFETAMINAS

Pese a los esfuerzos corporativos y regulatorios para frenar el abuso de drogas, muchos empleados petroleros usan con frecuencia estimulantes durante los largos turnos de agotador trabajo por una alta paga, dijeron asesores, autoridades de las agencias de la ley y trabajadores petroleros recuperándose de adicciones.

Más de un tercio de los clientes del centro de rehabilitación de drogas Springboard, en Midland, actualmente están involucrados en la industria del petróleo y el gas, dijo el director ejecutivo Steve Thomason.

Los crecientes precios del petróleo han ido en paralelo con el aumento en el número de los internados por abuso de anfetaminas, dijo Thomason. "La gente dice que puede trabajar 24 horas seguidas", explicó.

Los turnos largos son comunes en la industria petrolera porque el caro equipo utilizado para perforar, con frecuencia alquilado por día a precios altos, se usa toda la noche y los trabajadores con frecuencia tienen que desplazarse a yacimientos en localidades remotas.

La mayoría de los productores de crudo subcontratan servicios a compañías más pequeñas que no están sindicalizadas.

Los ingresos en Springboard de los usuarios de anfetaminas subieron 20 por ciento en los primeros seis meses de este año en comparación con la última mitad del 2016, dijo Thomason. El número de plataformas operando en la cuenca Permian creció más de 38 por ciento en el mismo período, según datos de la firma de servicios energéticos Baker Hughes.

El cabo Steve LeSueur, portavoz de la policía de Odessa, dijo que la entrada de drogas en la región está superando los recursos de la policía.

"La cárcel está llena", dijo. "Muchos crímenes que se cometen están relacionados con las drogas, simples delitos de bienes y falsificación para alimentar su hábito de drogas", añadió.

Pero algunos crímenes son más graves. En 2016, Shawn Pinson, un empleado de una compañía de construcción de pozos, fue condenado por asesinar a un conocido tras una pelea relacionada con las drogas.

Cuando los empleos en el sector son abundantes, las compañías desesperadas por trabajadores a veces ignoran las señales de abuso de sustancias, dijeron tres adictos en recuperación que trabajaron en los yacimientos petroleros.

"Estos jefes petroleros, ellos también se divierten", dijo Forsythe. "Mientras hagas el trabajo y no hagas una escena, no te van a analizar por drogas", añadió.