Economía

Merkel y Hollande proponen financiamiento a primer ministro griego

La canciller Angela Merkel y el presidente Francois Hollande sostuvieron un encuentro privado de 45 minutos con Tsipras en la que analizaron los detalles del eventual financiamiento inmediato para Grecia si firma el acuerdo.
Reuters
26 junio 2015 8:20 Última actualización 26 junio 2015 8:47
Angela Merkel

La canciller se pronunció porque los clérigos tracen una línea clara entre el islam y el terrorismo. (Reuters)

BRUSELAS.- Los líderes de Alemania y Francia ofrecieron liberar miles de millones en asistencia congelada el viernes, en un intento de última hora para convencer al primer ministro griego Alexis Tsipras de que acepte unas disputadas reformas de pensiones a cambio de llenar las arcas de Atenas hasta noviembre.

La respuesta del líder de izquierda, de acuerdo con un responsable griego, fue que él no podía entender por qué los acreedores de su país buscaban imponer condiciones tan duras a cambio de dinero para evitar el default inminente y un daño a la zona euro.

La canciller Angela Merkel y el presidente Francois Hollande, cuyos países son los principales acreedores de Atenas, sostuvieron un encuentro privado de 45 minutos con Tsipras antes de la sesión final de una cumbre de la Unión Europea en la que analizaron los detalles del eventual financiamiento inmediato para Grecia si firma el acuerdo.

Los acreedores establecieron los términos en un documento que fue a Grecia el jueves y fue visto por Reuters el viernes.


Decía que Grecia podría contar con 15 mil 500 millones de euros en financiamiento de la UE y el FMI en cuatro desembolsos para que llegue hasta fines de noviembre, incluyendo mil 800 millones de euros para el martes, tan pronto como el parlamento en Atenas apruebe el plan.

El total es ligeramente superior a lo que Grecia necesita para atender su deuda en los próximos seis meses, pero no contiene nuevos fondos.

Una fuente francesa dijo que Merkel y Hollande discutieron las diferencias sobre las reformas que Grecia tiene que aceptar -centradas en la reformas de las pensiones, las leyes laborales y el aumento del impuesto al valor agregado- además de una extensión del programa de rescate y el financiamiento de Atenas.

Merkel y Hollande dijeron que el encuentro de emergencia del sábado entre ministros de Finanzas de la zona euro sería decisivo para sellar un acuerdo antes de que Grecia tenga que hacer un pago clave al FMI, para el cual el gobierno ha dicho que carece el dinero.

"El encuentro del sábado es crucial porque estamos en vísperas de una fecha, el 30 de junio, cuando las autoridades griegas tienen que cumplir una obligación de pago", dijo Hollande en conferencia de prensa.

"También es crucial porque hay parlamentos que tienen que reunirse para que haya un acuerdo".

Los ministros del Eurogrupo se verán el sábado y se preguntará a Grecia si acepta una oferta revisada de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, dijo un responsable de la zona euro.

"PLAN B"


Si Grecia se rehusa, los ministros pasarán a discutir un "Plan B", de preparativos para limitar el daño de un default griego a los bancos griegos y otros países y mercados de la zona euro, dijo el funcionario.

Sin embargo, Merkel y Hollande se han rehusado a hablar públicamente de un "Plan B", afirmando que sus esfuerzos se concentran en conseguir un acuerdo para mantener a Grecia en la zona euro.

En público, Berlín mantuvo la presión sobre Atenas para que ceda, diciendo que ahora un avance depende del gobierno griego.

Los funcionarios dijeron que las discusiones para reconciliar las posiciones de los acreedores y los griegos continuaban detrás de escena, incluso a pesar de que Grecia sigue denunciando las propuestas de los prestamistas.

El ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis volvió a disparar al enfoque de los acreedores en una entrevista del viernes con una radio irlandesa, diciendo que sus demandas de aumentos de impuestos y recortes de pensiones como condiciones para extender la ayuda ponían a Grecia en una posición imposible.

"Estoy en contra de aumentar el impuesto corporativo, pero otra vez, estoy en contra de aumentar el impuesto a los hoteles y en contra de recortar las pensiones de personas que viven debajo de la línea de pobreza", dijo Varoufakis a la radio irlandesa RTE.

"Estas cuestiones me colocan a mí y mi gobierno en una posición imposible, teniendo que hacer una mala decisión entre decisiones realmente difíciles".

Pero no descartó la posibilidad de aceptar los términos.

Dramatizando la decisión que enfrenta Atenas, el miembro alemán de la Comisión Europea, Guenter Oettinger, dijo que Grecia tenía cinco días para evitar una salida de la zona euro.

DIVIDIDOS

Los ministros de Finanzas de la zona euro están divididos sobre si un default necesariamente llevaría a Atenas a dejar el bloque de la moneda única de 19 naciones, lo que socavaría el principio de que la membresía es irrevocable.

Un impago de los mil 600 millones de euros al FMI el martes podría detonar una fuga de depósitos bancarios, controles de capitales para limitar la salida de depósitos y posiblemente la emisión de pagarés o una moneda paralela.

Documentos confidenciales elaborados por los acreedores de Grecia y vistos por Reuters mostraron que la deuda del país seguirá siendo sustentable, incluso bajo el peor de los escenarios considerados por el FMI, si los vencimientos de los créditos de la zona euro se extienden y se reducen las tasas de interés, sin necesidad de una quita.

Los cálculos son considerados como cruciales para convencer a los legisladores alemanes de que acepten el desembolso de asistencia.

Tsipras y Varoufakis han insistido hasta ahora que un compromiso para aliviar la deuda es esencial para que Grecia acepte cualquier acuerdo, mientras que Alemania y sus aliados se rehusaron hasta ahora a discutir la cuestión hasta que Atenas ponga en vigencia el programa de reformas para completar su actual rescate.